
Puerto Vallarta, Jalisco.-
Elizabeth Hoffman Franolich llegó a Guadalajara hace dos meses con una encomienda que combina atención ciudadana, promoción económica y construcción de comunidad. Originaria de Ohio, miembro de carrera del Servicio Exterior Superior y con una trayectoria que incluye asignaciones en Caracas, Islamabad, Bogotá, Lagos y Ottawa, la diplomática eligió Puerto Vallarta como una de sus primeras escalas para conocer de cerca el trabajo de la agencia consular local y reunirse con autoridades, empresarios y representantes de la seguridad privada.
“Tenemos cuatro estados en nuestro distrito consular: Jalisco, Nayarit, Aguascalientes y aquí en Puerto Vallarta tenemos una agencia consular para dar servicios a los ciudadanos de los Estados Unidos, como pasaportes o ayuda con documentos. Ellos son muy importantes en nuestros esfuerzos con los ciudadanos estadounidenses. Así que quisiera visitarlos”, explicó en entrevista.
La visita no fue protocolaria. Hoffman Franolich recorrió la agencia consular, se reunió con autoridades locales y con colegas de seguridad en el marco de la conferencia OSAC —un espacio de colaboración entre el sector privado y el gobierno estadounidense en materia de seguridad empresarial—, y planeó visitar el puerto y el aeropuerto para conocer las operaciones por donde cada año transitan miles de sus connacionales. “Quisiera ver la infraestructura que ellos van a ver cuando desembarquen del barco o del avión”, dijo.
Una carrera entre continentes
Antes de asumir el cargo en Guadalajara en agosto de 2026, Hoffman Franolich se desempeñó como Ministra Consejera Adjunta Interina en la Embajada de Estados Unidos en San Salvador, de enero de 2025 a junio de 2026, y previamente fue Directora de Narcóticos Internacionales y Aplicación de la Ley en esa misma sede. También fue Jefa de Gabinete del Embajador y Consejera Económica en Ottawa. En 2020 recibió el Premio Herbert Salzman a la Excelencia en Desempeño Económico Internacional del Departamento de Estado, por su labor como Consejera de Comercio e Inversión en la Embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México. Es licenciada en Ciencias en Políticas Públicas por la Vanderbilt University y maestra en Ciencias en Geografía por la State University of New York at Albany.
Esa experiencia económica se refleja en una de sus prioridades al frente del consulado: el comercio recíproco. “El consulado en Guadalajara se formó en 1881 por dos propósitos: uno, los ciudadanos de los Estados Unidos, y el otro, el comercio”, recordó. Hoy, dijo, la misión sigue vigente: “Tenemos la influencia de empresas de los Estados Unidos aquí y queremos ver cómo podemos promover el comercio y más recíproco en la región”.
Educación, cultura e intercambios que unen
Para la cónsul, los intercambios educativos y profesionales son una de las herramientas más valiosas para fortalecer la relación bilateral. Mencionó los American Spaces, los programas Fulbright, Young Leaders of the Americas y las capacitaciones para periodistas sobre desinformación. “Tenemos programas de intercambio, de educación y de seguridad donde trabajamos juntos con mexicanos para compartir mejores prácticas”, detalló.
Consultada sobre la capacitación a periodistas para identificar contenido manipulado en redes sociales, confirmó que existen programas y que pueden inscribirse a través de sus canales oficiales. “Hay un programa creado por un experto que publicamos en nuestro Facebook; puedes inscribirte y es para ayudarte a detectar esa desinformación”, dijo.
Hoffman Franolich también se refirió a los lazos de amistad entre ambas comunidades, como los hermanamientos entre ciudades y los programas deportivos y de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) dirigidos a jóvenes. “Esos intercambios son muy agradables porque son muy de amistad. Es una oportunidad para los enlaces, muy importantes, y las culturas diferentes, pero son similares a veces también”, comentó.
Puerto Vallarta, sede de residentes estadounidenses
El distrito consular que encabeza alberga, según sus estimaciones, más residentes estadounidenses que el resto de México en su conjunto. Solo en la región de Puerto Vallarta calculó cerca de 40 mil personas, entre residentes de tiempo completo y temporales. “Hay muchos visitantes, turistas, cruceros, y a veces personas pierden sus pasaportes o necesitan ir a un hospital y necesitan que alguien les ayude. Esa es la razón de nuestra agencia consular aquí”, señaló.
Sobre las inquietudes que manifiestan quienes llegan a vivir o visitar México, mencionó la seguridad y, en algunos casos, el acceso a servicios, particularmente para quienes no hablan mucho español. “Pero la realidad es que la seguridad es uno de los retos para los residentes”, reconoció.
Migración legal y combate al fentanilo
En el terreno de la seguridad y la migración, la cónsul fue directa: “Tenemos una oportunidad para disminuir o parar el fentanilo y otras drogas ilícitas de cruzar a los Estados Unidos, porque hay una influencia mala en nuestras comunidades, en México y en los Estados Unidos. Para mí, el flujo de fentanilo y otras drogas es una prioridad. También la migración legal contra la ilegal es muy importante. Necesitamos colaborar para disminuir o desmantelar los grupos criminales transnacionales”.
Para la diplomática, esos fenómenos están conectados: “La migración ilegal, el paso de fentanilo y otras drogas y los grupos criminales están muy conectados. Así que esta es la función para todo nuestro trabajo”. En materia migratoria, envió un mensaje claro: “Es importante hablar sobre el proceso legal. No hay cambios. El mensaje es muy claro sobre la frontera: está cerrada para pasos ilegales y no vale la pena; las personas deben usar los procesos de visa y los cursos legales”. Aclaró que obtener una visa “no es más complicado que antes, es igual probablemente” para las visas turísticas.
Una segunda visita con sabor a playa
No era su primera vez en Puerto Vallarta. Hace ocho años acudió a la Alianza del Pacífico en un hotel de la zona, pero, según relató, trabajó todo el tiempo sin salir del recinto. Ahora, aunque su agenda sigue siendo intensa, planea regresar con su familia para disfrutar de la playa. “Tengo una amiga que ha visitado muchas veces y le encanta el malecón; me dice ‘tú necesitas visitar’. Así que está en mi lista”, contó entre risas, aunque advirtió que quizá espere a noviembre.
“En general es muy bonito. El tema de la naturaleza es espectacular, las aves y todo ello. Y la ruta desde Guadalajara es muy bonita también”, agregó.
Antes de despedirse, la cónsul resumió su visita: “Es un honor estar aquí y hablar contigo”. Con una agenda que prioriza el comercio, la educación y los intercambios culturales, y que no pierde de vista la seguridad y la migración legal, Elizabeth Hoffman Franolich deja claro que su trabajo en el occidente de México se sostiene en un principio simple pero fundamental: tender puentes entre dos naciones que comparten vecindad, economía y comunidad.






