Paternidad
Bienestar Integral / Por: Olivia Segura
La figura paterna se ha debilitado por ser una figura abusiva, impositiva y por la falta de ejercicio de su rol. Cuando la paternidad no se cumple, se ocasionan heridas emocionales en los hijos. Esto puede ser provocado por la ausencia física del padre, debido al abandono del hogar; por la ausencia emocional, cuando está cerca pero no disponible, sin tiempo de calidad; por ser un padre intermitente, que no está presente de manera regular; por la falta de participación en la crianza y la dificultad para establecer vínculos afectivos; y por la falta de aportación económica.
Todo ello genera rebeldía en los hijos como consecuencia de la falta de amor y atención por parte del padre. Para un hijo, sentirse valorado, pasar tiempo de calidad, platicar, sentirse escuchado, animado y recibir afecto lo hace sentir importante y le da la seguridad de saberse amado por su padre.
La figura paterna implica ser una autoridad, una guía y un apoyo responsable, que ejerce límites saludables. El padre debe ser ejemplo, congruente en lo que dice y hace, y dirigirse con integridad para guiar a los hijos con disciplina, instrucción y protección.
Existe la necesidad de una paternidad que debe iniciar siendo un buen esposo: un padre que protege a la familia, una esposa amada, cuidada y respetada. El amor del padre debe ser primero hacia la esposa y después hacia los hijos, lo cual muestra valor y congruencia. Un padre que muestra respeto hacia la mujer da ejemplo a la hija. Un padre que muestra y forja la masculinidad en sus hijos es un hombre que conquista, lucha, provee y protege a la familia.
Un padre presente y emocionalmente disponible crea un vínculo importante en la vida de los hijos e influye en su futuro. Si no tuviste un padre, corre a los brazos de Dios, quien nos creó y nos dio la vida, nos protege, nos enseña, nos ayuda a superar las dificultades y nos corrige por nuestro bien. Dios es el Padre perfecto que nos ama.
Una buena paternidad se ocupa en dejar una herencia genuina, un testimonio que perdure para toda la vida.

