El espejo

No se te olvide que tanto en la expresión facial, ocular, como en la corporal está reflejada tu verdadera personalidad y que el espejo será tu mejor o peor amigo hasta tu último suspiro

Consejos de una abuelita moderna

Cuántas veces después de una gripe, o un dolor de cabeza, o por no haber podido dormir bien, te levantas y cuando te vez al espejo le preguntas con cierto temor… ¿Y tú quién eres?

Pero cuando tienes un compromiso, después de arreglarte adecuadamente, si antes de salir te observas en el espejo, de seguro le dices a esa imagen que ves reflejada… ¡estás como quieres!

Eso comprueba que en realidad eres como verdaderamente quieras verte y sentirte, todo depende de ti, ¡de cómo te quieras ver en el espejo!

Nunca debes de olvidar que eres un ser único e irrepetible; que tu real belleza y esencia consiste en el ser auténtico; en el quererte; el aceptarte tal y como eres, con tus defectos y virtudes… ¡Jamás trates de ser copia de nadie!, porque las copias difícilmente mejoran, al contrario, corres el peligro de despersonificarte.

Cuando tienes un espejo de cuerpo completo, pero lo has abandonado, en ocasiones te enoja ver ese exceso de grasa que sin darte cuenta has acumulado en determinadas áreas, el problema estriba en que cuando observas que ese hermoso cuerpo, que esa máquina perfecta que el mismo

Dios te prestó mientras eres un habitante más de éste enigmático Planeta Tierra… ¡como que parece pertenecer a otro ser!, y le echamos la culpa al espejo, ya que con el transcurso del tiempo se dobló un poco y ese hizo cóncavo, o decimos que con tantos productos modernos que se están utilizando para la engorda pronta de los animales y crecimiento de las frutas y verduras (cosa que sí puede afectar la salud de los consumidores), es el único causante de nuestro nuevo aspecto.

Recuerda que nadie es culpable de esa gran transformación… ¡más que tú mismo, ya que no has tenido la suficiente fuerza de voluntad como para evitar la gula, sexo desmedido, cualesquier de drogas o estupefacientes, alcoholismo, etcétera…

Aprende a conocerte y ver esa imagen que dejas a tus semejantes, con la simple ayuda del espejo.

¿Has observado en el espejo, tu rostro y forma corporal que adquieres después de un gran enojo, o el odio, o el terrible sentimiento de venganza que te corroe?

¿Te has visto cuando tienes una gran desilusión, o las cosas no salen como esperabas y se apodera de ti la impotencia?…

¿En caso de que te guste beber en demasía, o abusar de las drogas, o diferentes medicamentos auto recetados, después de ingerirlos, te has mirado detenidamente frente a un espejo?

¿Te has detenido frente al espejo para ver tu hermoso y radiante rostro cuando estás enamorado, o recibes sorpresivamente una muy grata noticia, o cuando has aprendido a vivir en paz y armonía contigo mismo a pesar de los años y sus respectivos cambios?

Recuerda, aunque te quieras engañar… ¡el espejo no miente!, y a pesar que en ocasiones, a veces no te guste tu imagen reflejada en él, sólo ponte a pensar si a tus semejantes les agradará…

Aunque el tiempo transcurra sobre tu faz y cuerpo, cosa que es inevitable… no se te olvide que tanto en la expresión facial, ocular, como en la corporal está reflejada tu verdadera personalidad y que el espejo será tu mejor o peor amigo hasta tu último suspiro, ya que ¡siempre te dirá la verdad!

Cariñosamente Ana I.