Federico León de la Vega, contra viento y marea

Por: Carmen Anaya

Federico León de la Vega, dedicó la mayor parte de su vida al arte.

Federico es originario del DF. Diseñador industrial de formación; artista plástico y escritor por decisión. Ha dedicado la mayor parte de su vida al arte. Sus obras han sido expuestas con éxito en galerías reconocidas de la ciudad de México, Nueva York, Miami y San Diego. Desde el año 2000 construyó su propia galería en un lugar fascinante, a la orilla de la marina en Nuevo Vallarta. En realidad se trata de su propia casa tipo veraniego, donde combina un restaurante abierto al público y galería, Estudio-café.  Es un lugar de encuentro para artistas, escritores e intelectuales, donde se organizan tertulias, conciertos y convivios bohemios. En temporada alta del turismo extranjero, es uno de los lugares preferidos.

Del arte cotidiano al arte de escribir

Federico ha navegado contra viento y marea, para mantener ese sitio tan formidable que posee, a pesar de batallas contra la burocracia e intereses diversos.

Además, apoya proyectos ecologistas de manera altruista, convencido de que es nuestra obligación preservar el patrimonio natural para las generaciones futuras. Pero, hoy, lo que le inquieta es otra cosa diferente…

Ha dejado de ilustrar paisajes y objetos de la vida cotidiana, para comenzar a transmitir mensajes llenos de imaginación e inteligencia. Al preguntarle, el porqué de este cambio en su obra, me dice:

“Me preocupa la tendencia que lleva la dominación tecnológica por sobre la inteligencia humana; si bien la tecnología ayuda mucho para vivir mejor, también es verdad que puede convertirnos en esclavos, si dependemos por completo de ella.”

Debo aclarar que no estoy en contra de las computadoras, ni celulares, ni whatsup; la productividad reclama este tipo de comunicación. Mi mensaje va más, en el sentido de no abandonar la práctica de la escritura a mano, pues es indispensable para un mejor desarrollo mental.”

¿Entonces, esta nueva colección de arte contemporáneo, que consiste en 20 pinturas y 10 esculturas abriga un mensaje?

Así es: La escritura a mano es la actividad humana por excelencia y es el  bastión que sostiene nuestro dominio sobre la inteligencia artificial. El día en que necesitemos conectarnos o tener baterías para escribir y pensar seremos esclavos.”

La colección la he titulado: “Escribe a mano”;

¿Me puedes explicar de qué se trata?

El propósito de la colección es manifestar, a través del arte, la importancia ontológica de escribir a mano. Exponer el mensaje a través del arte le da permanencia en la memoria y en el espacio”.

“Es decir, además de lo estético, esta colección tiene el propósito de hacer notar un problema actual, el dominio de la inteligencia artificial sobre la inteligencia natural.”

Es imprescindible evitar convertirnos en esclavos de las máquinas y de igual manera del dinero, porque perdemos por completo la libertad y la esencia de ser uno mismo”.

En esta colección de pinturas y esculturas, muestro el proceso de aprender a escribir a través de la práctica de la caligrafía; pensando en la necesidad de leer y escribir, de comunicarse y establecer una vida social. Recordemos lo importante que era antes escribir una carta; las personas las guardaban, porque eran testimonios de esa comunicación, máxime si en alguna de esas cartas se expresaban sentimientos. Además,  cada persona a través de una carta, impregnaba rasgos de su personalidad. Los textos modernos, escritos por computadora, tienden a ser impersonales.”

Existen evidencias científicas acerca de que la escritura a mano ayuda al desarrollo cerebral y a desarrollar habilidades motrices finas. Los expertos en el aprendizaje afirman que, la escritura a mano facilita la lectura y habilidades del lenguaje”.

Observo detenidamente, conforme me muestra Federico la colección, el conocimiento profundo con el fue construyendo cada pieza; en especial,  me conmueve la obra culminante en donde ha puesto esta bella composición de su propia autoría:

De mi corazón a mi mente; de mi mente a mi mano; de mi mano al papel, que pongo en tu mano, para que lo dobles y guardes cerca de tu corazón…sin delete.”

[La palabra delete, corresponde a la tecla de computadora que da la instrucción borrar, y que al presionarla, borra automáticamente lo escrito]

Esta charla amena con un artista tan ilustre como Federico, lleva consigo una reflexión filosófica que vale la pena compartir con todos ustedes; lo maravilloso y trascendental que significa para el ser humano, la escritura a mano.

Resulta fascinante ver, cómo un niño pequeño inicia su aventura por “escribir a mano”, como bien lo explica en su obra Federico.  El niño comienza por dominar y controlar su cuerpo, sus movimientos; luego, la destreza manual libre, lo lleva a desplazar la mano y crea sus primeros trazos: unos cortos, otros largos y ondulados. Y de esta manera, el niño comienza a manifestar con los movimientos de la mano, sus sensaciones internas, que luego el cerebro capta y las transforma en creaciones imaginarias.

Escribir de manera espontánea la habilidad caligráfica, implica atención y memoria; y, la relevancia suprema de este acontecimiento aparece, cuando el niño es capaz de escribir lo que piensa y razona; y cuando descubre lo sublime de la mente a través de la escritura.

Entrevista publicada el 28 de mayo de 2016