
Puerto Vallarta, Jalisco.-
El cáncer de mama representa la principal enfermedad entre las mujeres en México, cobrando la vida de 8,000 de ellas cada año. En este panorama, la detección oportuna y la actualización médica son herramientas cruciales para salvar vidas. Para profundizar en este escenario, conversamos con el Dr. Juan Antonio Matus Santos, oncólogo médico y tesorero de la Asociación Mexicana de Mastología, quien nos comparte los avances, las fallas del sistema y los detalles del próximo congreso de la especialidad que se llevará a cabo en Puerto Vallarta.
El panorama y las fallas en la detección
¿Cuál es el panorama actual de las enfermedades mamarias en México y en qué estamos fallando?
El cáncer de mama es un problema de salud pública muy importante. La estadística nos dice que una de cada ocho mujeres va a tener cáncer de mama en su vida. Lamentablemente, el 70% de las mujeres se diagnostica en etapas avanzadas (etapas 2 y 3), solo el 10% en etapa 1, y otro 10% en etapa clínica 4, que es cuando ya existe enfermedad metastásica y no se puede curar.
Estamos fallando principalmente en la detección temprana. También fallamos en la referencia médica, ya que una paciente tarda aproximadamente de 3 a 6 meses en llegar a una institución e iniciar su tratamiento. Es una cadena que debe optimizarse desde la prevención anual de la paciente hasta la rapidez de la institución para atenderla.
Cuando se habla de patología mamaria solemos pensar en cáncer, pero ¿cuáles son las enfermedades benignas más frecuentes?
Es importante separar la patología benigna de la maligna. En la benigna, la mastopatía fibroquística es la más frecuente y la más molesta por los síntomas que genera. La segunda es el fibroadenoma. De hecho, desde el punto de vista de la exploración, si se toca una «bolita» en la mama, lo más probable es que sea un fibroadenoma, que es un tumor benigno sin posibilidades de convertirse en cáncer. Sin embargo, ante cualquier sospecha, se debe hacer un abordaje diagnóstico para descartar malignidad.
El camino del diagnóstico: Del autoexamen a la biopsia
¿Cuál es el abordaje ideal para una paciente con sospecha de patología mamaria?
Todo debe iniciar con la autoexploración de la paciente. Si detecta un nódulo, el siguiente paso es un estudio de imagen: una mastografía, de preferencia combinada con un ultrasonido. Esto arrojará una clasificación llamada BIRADS (escrito B-I-R-A-D-S seguido de un número).
Los resultados de BIRADS definen la conducta a seguir:
BIRADS 1 y 2: Hallazgos normales; se continúa con el seguimiento habitual.
BIRADS 3: Probablemente benigno; requiere seguimiento semestral o estudios complementarios.
BIRADS 4 y 5: Sospecha de cáncer (en BIRADS 5 hay un 95% de probabilidad visual de que lo sea). Aquí el paciente debe ir a una biopsia.
BIRADS 6: Cáncer ya confirmado en evaluación de tratamiento.
Una vez que se tiene la biopsia, ¿cómo se clasifica la enfermedad?
Con la biopsia confirmatoria determinamos la etapa clínica mediante la clasificación TNM, que evalúa el tamaño del tumor, la presencia de ganglios linfáticos y si hay metástasis.
Etapa 1: Tumores de menos de 2 cm sin ganglios positivos; es la etapa más temprana y con mayor posibilidad de cura.
Etapas 2 y 3: Enfermedad localmente avanzada, con tumores de más de 2 cm y ganglios metastásicos en la axila.
Etapa 4: Enfermedad con metástasis, donde el objetivo es detener y controlar el avance de la enfermedad.
Además, realizamos un estudio de inmunohistoquímica para identificar el perfil biológico del tumor (si es positivo a receptores hormonales, al receptor HER2, o negativo a ambos). Esto nos permite «medir al enemigo» y elegir el armamento terapéutico específico.
Tratamientos, cirugías y el reto en mujeres jóvenes
En cuanto a la cirugía, ¿qué tanto se ha avanzado en México con los tratamientos conservadores?
Ha quedado demostrado que no es necesario quitar el seno para vivir más. La tendencia mundial y en México es hacer cada vez menos cirugía radical y más cirugía conservadora. Si una paciente con enfermedad localmente avanzada responde muy bien al tratamiento previo y el tumor reduce o desaparece, se puede conservar el seno.
No obstante, la cirugía conservadora es más laboriosa, requiere la técnica de ganglio centinela y obligatoriamente debe acompañarse de radioterapia. Por ello, en algunas instituciones públicas muy saturadas, se prefiere realizar la cirugía radical para omitir la radiación si los tiempos de espera de los equipos son muy largos. Cabe destacar que, en términos de supervivencia, las pacientes viven igual con una cirugía radical que con una conservadora combinada con radioterapia.
¿Se está viendo un incremento de casos en mujeres jóvenes? ¿Cómo se maneja el deseo de ser madres en estos casos?
Sí, cada vez vemos más mujeres jóvenes y, lamentablemente, en ellas la enfermedad suele ser más agresiva debido a mutaciones genéticas de base.
Respecto a la fertilidad, existen estrategias médicas coordinadas por equipos multidisciplinarios. Se pueden preservar óvulos o embriones. Asimismo, los oncólogos utilizamos la preservación de la función ovárica, suprimiendo la función del ovario antes de iniciar la quimioterapia para que tenga más posibilidades de recuperarse después. Solo con esta última estrategia, entre el 30% y 40% de las pacientes logran embarazos, y la tasa aumenta si se combinan otras precauciones.
El papel de la Asociación y el próximo Congreso
¿Cómo trabaja la Asociación Mexicana de Mastología para elevar los estándares de atención en el país?
Nuestro enfoque principal es difundir el conocimiento científico de alta calidad a todos los especialistas involucrados en el tratamiento del cáncer de mama (ginecólogos, cirujanos oncólogos, radiólogos, patólogos, etc.).
Además, impartimos el curso «El ABC del cáncer», diseñado para médicos de primer contacto, médicos familiares y estudiantes de medicina de los últimos años. Les enseñamos a explorar, a sospechar de lesiones palpables y a referir rápidamente a las pacientes para reducir el retraso en el diagnóstico.
Próximamente realizarán su congreso en Puerto Vallarta. ¿Qué temas se abordarán?
El congreso se llevará a cabo del 7 al 10 de octubre en el Centro de Convenciones de Puerto Vallarta. Reuniremos a ponentes internacionales de primer nivel de Estados Unidos y Europa. Presentaremos las actualizaciones más recientes del año en estrategias de tratamiento, incluyendo quimioterapia, radioterapia, cirugía, procedimientos de diagnóstico e intervencionismo en mama. Está dirigido a médicos y especialistas, pero también abrimos un espacio para pacientes.
Para finalizar, ¿cuál es su mensaje para las mujeres que sienten temor o dudas ante algún síntoma?
Lo más importante es la prevención: autoexplorarse mensualmente y realizarse la mastografía año con año. Si detectan algo anormal, recurran siempre a médicos certificados. Lamentablemente, el miedo hace que la medicina alternativa o la charlatanería tengan mucha presencia en la oncología. Busquen especialistas certificados que los puedan guiar hacia un tratamiento médico óptimo.





