Decadencia en la cobertura de vacunación

Medicina Familiar / Por: Marco Antonio Inda Caro / Médico de Familia

La población no percibe un riesgo similar al del COVID-19 para vacunarse.

Puertro Vallarta, Jalisco.-

La salud en México y en el mundo atraviesa actualmente una crisis profunda, la cual se caracteriza por una alta prevalencia de enfermedades crónicas, obesidad y enfermedades cardiovasculares, aunado al creciente aumento de las enfermedades prevenibles por vacunación. El sarampión, enfermedad que ahora está presente en personas de más de 50 años, refleja la falta de inmunidad pasiva. Lo anterior es consecuencia del escaso interés de la población por la protección que brindan las vacunas durante la infancia. Inicialmente, la indicación de la aplicación era para personas hasta los 49 años, debido a las buenas coberturas de vacunación en los años ochenta; sin embargo, la realidad es otra.

La OMS y la OPS, en sus políticas internacionales, galardonaban en su época —los años ochenta— a aquellos países con una adecuada cobertura en los sistemas de salud, incluyendo políticas internacionales como la erradicación de las enfermedades prevenibles por vacunación y el manejo inicial de las enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes, la hipertensión y sus complicaciones. En la actualidad, refleja que las cifras de cobertura eran maquilladas o inventadas. Actualmente sigue en aumento la obesidad; las enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión continúan siendo las causas número uno de muerte a nivel mundial, a lo que se agrega el aumento de las enfermedades prevenibles por vacunación, como lo es el sarampión en personas mayores de 50 años.

El sarampión sigue imparable, con un crecimiento paulatino y un desinterés enorme por parte de la población. Los tres niveles de gobierno implicados en el manejo muestran un nulo interés. Por tal motivo, el control de la epidemia actual tardará mientras los gobiernos no muestren un interés real, pues la población no percibe un riesgo similar al del COVID-19, que azotó con muertes presenciales ante la misma ciudadanía.

Las “pajaretas”, causa de brucelosis

Una enfermedad que se sabía controlada era la brucelosis. Esta enfermedad ocasiona fiebre en personas jóvenes sin causa aparente. Tal fue el caso de un joven de 22 años que, tras un mes de estudios, llegó al diagnóstico de brucelosis, enfermedad que se había erradicado gracias al consumo de leche pasteurizada.

El consumo de leche bronca o cruda, sin el proceso de preparación para su consumo, confirmó la enfermedad en el paciente. Éste corroboró el consumo frecuente de las llamadas “pajaretas”, práctica común en muchas zonas del país. Se trata de leche de cabra o de vaca, extraída directamente de la ubre del animal y vertida en un tarro con alcohol para su consumo inmediato. Actualmente, el paciente recibe tratamiento con un antibiótico que es dañino para el oído y el riñón, aunado a la alta probabilidad de que la brucelosis le ocasione daño en los siguientes órganos: artritis (deformidad ósea), espondilitis (deformidad de la columna), endocarditis (daño cardiaco), neurobrucelosis (daño cerebral), inflamación testicular y debilidad crónica.