“Las vacunas han sido víctimas de su propia efectividad”
Puerto Vallarta, Jalisco.-
En el marco del 56 Congreso Nacional de Pediatría y el segundo Congreso Internacional de Puericultura, que se llevan a cabo en el Centro Internacional de Convenciones de Puerto Vallarta, especialistas de todo México discuten los retos más apremiantes en la atención de la niñez. Durante este encuentro, el Dr. Román González Rubio, presidente de la Confederación Nacional de Pediatría de México, brindó una entrevista en la que abordó temas como la caída en la cobertura de vacunación, el alarmante índice de obesidad infantil y la crisis de salud mental en niños y adolescentes. A continuación, sus reflexiones.
Doctor, ¿cuál es el estado actual de la cobertura de vacunación infantil en México y qué zonas del país presentan mayor rezago en 2026?
Como todos sabemos, las vacunas han sido víctimas de su propia efectividad. Ustedes saben perfectamente que hay enfermedades erradicadas gracias a la vacunación. Nos han dado una demostración de su eficacia, pero desgraciadamente nuestra sociedad tiene mucha desinformación alimentada por los “opinólogos”, como llamamos a quienes hacen comentarios en contra de la efectividad de las vacunas. Las vacunas están hechas por y para algo: la prevención de enfermedades transmisibles e infecciosas.
Es muy importante: invito a toda la ciudadanía, a toda la población y a toda la sociedad vallartense a que crean en las vacunas, a que reciban información de los pediatras locales. Lamentablemente no tenemos coberturas muy amplias, pero necesitamos que la sociedad y todos los profesionales de la salud hagamos una alianza para fortalecer y elevar nuestros estándares en la cobertura nacional de vacunación.
¿Desde cuándo empezaron a notar la baja en el índice de vacunación infantil? ¿Desde el COVID?
Sí, todos marcamos la epidemia de COVID como un antes y un después en el tema de vacunas. Pero yo creo que el boom ocurrió justo cuando pedíamos a gritos una vacuna para protegernos contra el COVID. Ustedes vieron la importancia de esa vacuna. Se realizaron de manera rápida y emergente, y se comprobó su efectividad: en dos o tres años la epidemia se controló, sobre todo la cepa inicial, que fue la más letal porque la desconocíamos. Afortunadamente la ciencia avanza a grandes velocidades para contrarrestar esos impactos en la sociedad.
Otro tema que también es una epidemia es la obesidad infantil. Se han hecho campañas como los sellos y la eliminación de caricaturas en productos chatarra. ¿Cuál es el estado actual de los niños?
Has tocado un tema muy complicado que sigue vigente. Desgraciadamente seguimos ocupando los primeros lugares en sobrepeso y obesidad. Lo que no nos gusta es que está impactando muchísimo a nuestras infancias. El problema, además de la falta de información, son las nuevas formas de vida de muchas familias: la madre trabaja más fuera de casa. Aquí revive el tema de la alimentación rápida y ultraprocesada, muchas comidas rápidas que no son de buena calidad: son cantidad, no calidad.
Es muy importante que nosotros, como profesionales de la salud —invito a todos los pediatras de Puerto Vallarta— sigamos investigando y preparándonos para sugerir una alimentación saludable en nuestros niños, combinada con una buena dosis de actividad física. Hoy nuestros niños también son agobiados por los medios electrónicos.
Llamamos a los dispositivos electrónicos “las nanas electrónicas” porque es la forma en que podemos tener tranquilo a un niño. Los papás tienen poco tiempo, ya no juegan con sus hijos, ya no salen a que los niños corran. Por eso, en la Federación tenemos un programa llamado “Gente pequeña en gran movimiento”, que capacita a los pediatras para recomendar a los padres una alimentación completa, variada, equilibrada, inocua, combinada con una buena dosis de actividad física. Eso es lo ideal.
En la obesidad, ¿también hay desnutrición?
Sí. Por eso le llamamos malnutrición: puede haber exceso de alimentos o disminución del aporte calórico que nuestros niños necesitan. Nuestros pediatras vienen a este tipo de eventos para aprender las novedades sobre estas enfermedades no transmisibles, que tienen gran impacto.
Quiero decirles a todos los padres que es muy importante que las mamás, desde el embarazo, lleven un buen control prenatal, porque esta enfermedad viene desde el vientre materno. Recordemos que la obesidad y el sobrepeso son enfermedades eminentemente prevenibles.
Por eso la nutrición de un niño debe ser, los primeros seis meses, alimentación exclusiva al seno materno. ¿Por qué? Porque la leche humana tiene todos los nutrientes que el niño necesita para su desarrollo. Después de los primeros seis meses agregamos alimentación complementaria oportuna, muy vigilada por el profesional de la salud.
Volvemos a lo mismo: la falta de buena información a los padres está llevándonos a un abandono muy temprano de la lactancia materna. Señoras, profesionales, sociedad de Puerto Vallarta: recuerden que el principal y único alimento que debe recibir su hijo los primeros seis meses se llama leche materna. No la cambien, es única, diseñada exclusivamente por la madre para nutrir a su hijo.
Su bebé viene programado para recibir los nutrientes que ustedes le van a transmitir a través de la leche materna: proteínas, más de 200 azúcares, hormonas importantes para el desarrollo, ácidos grasos esenciales para el desarrollo cerebral. Encontramos más de 300 nutrientes. Además, algo muy importante: la leche humana es un tejido vivo. Los alimentos complementarios son productos inertes, muertos. Así que es muy importante que le demos a los niños vida, vida, vida, lo que ustedes conocen como defensas. Nosotros le llamamos “un aporte inmunológico de primera calidad”.
¿Cómo encuentra la salud mental de los niños hoy en día?
Voy a hacer algunos comentarios, porque esto es súper importante. Hoy, con la pandemia, el secretario de la OMS hizo una declaración muy cierta: el 60% de los hogares del mundo quedaron con un impacto importante en su salud mental.
Estamos viendo actualmente cómo nuestros niños han sido violentados, abusados, abandonados. Esto ha impactado mucho en su salud mental: encontramos en niños y adolescentes trastornos de depresión, e incluso trastornos graves con tendencia al suicidio, lo que nos ha alarmado enormemente como profesionales.
Por eso, en este congreso abordamos el tema de manera amplia e invitamos a expertos de Estados Unidos para que se sumen a nuestros proyectos sobre cómo detectar, tratar y prevenir las enfermedades no transmisibles, sobre todo los trastornos mentales en nuestros niños, que sí están sufriendo mucho.
Quiero decirles que la violencia generalmente radica en el corazón de nuestros hogares. Así que, padres de familia, sociedad de Vallarta: amemos a nuestros hijos desde que los vamos a engendrar. La combinación ideal para ser padres amorosos se llama: un nacimiento humanizado, con leche materna y mucho apego; un desarrollo con amor y seguridad, para que sus hijos crezcan seguros y ustedes los enseñen a volar sobre el pantano.
Sobre el tema de los pediatras: ¿tenemos suficientes pediatras en México?
Cada día vemos que se ha incrementado la cantidad de profesionales de la salud dedicados a la atención de los niños. En la Confederación nos preocupamos por recibirlos en nuestra agrupación y enseñarles que existimos para que sigan actualizándose en todos estos temas. Sí, hay suficientes, solo que a veces las instituciones nos generan conflictos de interés por falta de presupuesto para contratar pediatras.
Nuestro objetivo fundamental es insistir a los pediatras en que tengan conciencia ecológica y dejen muchas recomendaciones con ese enfoque. Hay que recordar que nuestros niños cada día respiran aire contaminado y toman aguas contaminadas. Así que, aguas, Puerto Vallarta.
Amo a Puerto Vallarta —yo soy vecino de Tomatlán, desde muy niño—. Cuiden mucho su ciudad porque no tienen idea del impacto tan bonito que tiene en el mundo. Puerto Vallarta es uno de los destinos turísticos ranqueado entre los primeros 10 o 20 del mundo. Cuidemos nuestro medio ambiente, respetémonos, y todos juntos estemos en sincronización para que su sociedad se sienta aceptada, amada, respetada, con buena salud; para que los niños sean buenos estudiantes, excelentes deportistas, grandes profesionistas, porque ellos nos van a generar el futuro. Pero, sobre todo, lo más fundamental: queremos que esos bebés lleguen a la vida adulta siendo los mejores padres.

