
Las muertes de los cinco niños dentro de un hospital tienen una connotación sumamente delicada. Cuando las personas mueren dentro de un hospital donde se supone que estaban bajo un cuidadoso protocolo médico con especialistas de alto nivel, algo dentro de ese protocolo está fallando. Dentro de los hospitales existen protocolos de higiene con documentos que, por años, se siguen modificando y mejorando día a día. Existen circunstancias que no son nada más propias del hospital, sino también de los pacientes, y podemos mencionar la vulnerabilidad genética y los antecedentes maternos durante el control del embarazo.
Hoy en día, las mujeres embarazadas llegan a su primer control prenatal con un embarazo ya avanzado, incluso algunas solo para parir. Si ese fuera alguno de los detalles de alguno de estos neonatos, tiene una significancia enorme, ya que los anticuerpos que produce la madre son defensas naturales que favorecen un beneficio a la salud del recién nacido, incluyendo las vacunas. Sin embargo, el uso irracional de antibióticos y otros medicamentos sin prescripción alguna se consume sin mencionarlos.
O pudiéramos hablar del fallido autocuidado de los padres, es decir, la falta de higiene al entrar y salir de un área de cuidados intensivos, ya que existe un protocolo de sanitización a la entrada y durante la estancia dentro del mismo. Hoy en día no existe un cuidado, ni siquiera en el lavado de manos; estas prácticas son autodestructivas en cualquier persona, no se diga en recién nacidos prematuros o con alguna condición médica a esta edad.
Cuando esta comitiva de nivel central llega al sitio donde ocurrió cualquiera de los decesos que conmocionan con estas noticias, sin duda alguna encontrará la falla; es cuestión de que se desarrolle la bacteria y se determine la o las circunstancias que ocasionaron las muertes de estos niños.
Hablemos de posibles escenarios. ¿Cuál sería el peor de ellos? La falta de limpieza con protocolos de limpieza exhaustiva; este sería el peor de los escenarios, ya que una deficiencia en el número de personas trabajadoras de higiene y de limpieza que no llevaran a cabo exhaustivamente sus labores dentro del área, o que por falta de recurso no hubiera con qué realizar la limpieza exhaustiva dentro de un área tan delicada, lo recalco, este sería el peor de los escenarios porque habla no solo de la mala planeación en el recurso, sino del recorte presupuestal.
Otro escenario común es la falta de personal médico especializado en neonatología, ya que hoy en día un gran número de médicos especialistas está renunciando al Instituto por la falta de jubilación o simplemente por mejores salarios en la práctica privada. Ahora, uno de los escenarios esperados es el hallazgo de bacterias que cualquier persona es portadora y que, por su naturaleza, no tenga hábitos de limpieza o de autocuidado, como lo es tan sencillo lavarse las manos antes de cargar a sus hijos, ya sea el padre o la madre, cuando ella amamanta a su bebé, o que simplemente lo abrace o le limpie por cualquier circunstancia. Este escenario es el esperado; esta circunstancia hoy en día son hábitos autodestructivos.





