La Muestra de Teatro que busca transformar la escena cultural de Puerto Vallarta
Por: Miguel Ángel Reyes
- Alberto Sosa revela los anhelos, retos y esperanzas de una comunidad artística que se niega a morir
Puerto Vallarta, Jalisco-
Entre el bullicio de la zona turística y el vaivén de visitantes que buscan sol y playa, hay un movimiento silencioso que se abre paso. No ocurre en los grandes hoteles ni en las concurridas plazas comerciales, sino en foros alternativos, centros culturales y, de manera reciente, en comunidades de la periferia. Es el teatro vallartense, y está a punto de vivir una de sus semanas más importantes.
A partir del viernes 20 de marzo, la ciudad será sede de la Muestra de Teatro de Puerto Vallarta 2026, un esfuerzo impulsado por el Colectivo de Creadores Escénicos y Plataforma 322, con respaldo del Gobierno Municipal de Puerto Vallarta. Diez compañías locales ofrecerán funciones durante diez días en recintos como el auditorio del Centro Cultural Cuale y Plataforma 322, con boletos a un costo accesible de 50 pesos.
Pero detrás de la programación —que incluye desde propuestas infantiles hasta montajes para adultos— hay una historia de resistencia, pasión y un objetivo claro: profesionalizar el teatro hecho en Puerto Vallarta.
Para hablar de ello, platiqué con Alberto Sosa, presidente del colectivo organizador, en una conversación que revela los anhelos, retos y esperanzas de una comunidad artística que se niega a morir.
“Es el fruto de prácticamente dos años de trabajo”
Con el Centro Cultural Cuale como fondo y la mirada puesta en los días que están por venir, Alberto Sosa hace un recuento de lo que significa esta muestra.
“Vamos bastante bien, estamos a punto de iniciar”, dice con una sonrisa que delata el orgullo de quien ha visto germinar un proyecto largamente acariciado. “Tenemos 10 producciones que se van a presentar, 10 obras locales, y vienen también tres extraordinarios talleres de capacitación para los artistas locales”.
La muestra no se limita a las funciones en espacios cerrados. Hay una intención clara de llevar el teatro a quienes normalmente no tienen acceso. “Además de su participación con sus espectáculos, los artistas van a estar dando talleres y actividades de retribución social para involucrar a la periferia, a las partes que no son, digamos, céntricas, que normalmente no participan en este tipo de cosas”, explica Sosa. “Este sábado me tocó a mí dar una función en Las Palmas y hay otras actividades que se van a estar haciendo en varias comunidades”.
Una cartelera para todos los gustos
La programación, disponible en la página de Facebook de Creadores Escénicos PV, incluye una decena de montajes que reflejan la diversidad creativa del gremio. Participan compañías como la Universidad Arcos, el grupo de teatro Dionisio, Las Margaritas, Plataforma 322, Eureka —con la obra Tecito, dirigida por Elisa Carolina—, además de montajes como La mujer en los tiempos de cólera, Entre flores y raíces, Romina y Joaquín, el espectáculo infantil La garra de Pachamama y, para cerrar con broche de oro, El elixir de la juventud.
El arte de hacer teatro en un destino turístico
Puerto Vallarta es reconocido internacionalmente por sus atractivos naturales y su oferta gastronómica. Pero cuando se habla de teatro, la historia es distinta. Preguntamos a Alberto cómo ha sido la respuesta de la comunidad teatral local ante esta iniciativa.
“Bastante interesante”, responde. “Estamos apostando porque poco a poco se vaya cohesionando un movimiento más unificado, que haya más oportunidad de ver por el bien común, tanto de las condiciones de hacer teatro como de las posibilidades de difundirlo, de llegar a más público y de impactar y mejorar la calidad y el profesionalismo de cada uno de los integrantes”.
Sosa es consciente de que esta primera muestra es solo el comienzo. “Esta prueba ya de por sí es un gran logro, es algo de lo que estamos muy orgullosos y es el fruto de prácticamente dos años de trabajo. Yo tengo el honor de presidir este colectivo en esta ocasión, pero es el trabajo de muchos artistas que han estado aquí y otros que se han ido quedando en el camino, lamentablemente, porque pues bueno, así es la vida”.
Una carrera de amor… y deudas pendientes
Hablar de teatro en México es hablar de vocación. Quienes se dedican a las artes escénicas saben que no es un camino fácil, y Vallarta no es la excepción.
“Esta carrera es de mucho amor al arte”, comenta Sosa. “Pero puede ser bien retribuida. De hecho, esa es una de las cosas que estamos buscando: que se mejoren las condiciones tanto de los sistemas de producción como de llegar a los públicos, que haya sustentabilidad económica y que podamos tener un teatro mucho más comprometido, mucho más especializado”.
Actualmente, reconoce, el teatro local es mayoritariamente un trabajo de medio tiempo. “Cada una de las compañías que se está presentando aquí tiene la mayoría de sus integrantes su ocupación de lo que viven, de lo que hacen, y en la noche se roban algunas horas al sueño para poder ejercer su pasión. Si esto se convirtiera en un trabajo de tiempo completo, evidentemente se potenciaría muchísimo”.
Empresarios, público y el eterno dilema comercial
Uno de los grandes retos para el teatro en provincia es encontrar el equilibrio entre la propuesta artística y la viabilidad comercial. Preguntamos a Alberto si percibe una conciencia del empresariado local respecto al valor de la cultura.
“Hay una conciencia de que es importante que exista la manifestación artística, por supuesto”, afirma. “Aunque en ocasiones no es sencillo apostar por una empresa artística, porque es lo mismo que en el cine: el artista tiene que tomar la decisión de si sacrifica sus visiones y pasiones personales por algo que sea más vendible, más comercial, o si hay formas de que lo que quiere hacer pueda ser comercializado. Hay que encontrar ese equilibrio”.
El público, por su parte, también está en formación. “A veces hay ese pleito de que quisiéramos ver teatro cultural y otro más serio, pero evidentemente se tiene que meter el tema comercial porque a la gente le gusta. Desafortunadamente, a veces las propuestas no son tan ricas como uno quisiera, pero también es un paso para poder acceder al público”.
Semilleros: el futuro del teatro en Vallarta
Más allá de la muestra, Alberto Sosa tiene un interés particular en la formación de nuevas generaciones. Actualmente imparte talleres de teatro en el Centro Universitario de la Costa (CUC), donde ha encontrado un terreno fértil.
“El teatro universitario tiene un enorme potencial, nada más que no existe aún una carrera que lo logre permear. La licenciatura en artes del CUC está enfocada en artes plásticas, en pintura, en fotografía. Falta una de artes escénicas, pero están dando pasos firmes hacia eso”.
Sosa fue invitado a hacerse cargo del taller de teatro en el CUC y actualmente trabaja con dos grupos que suman más de 20 alumnos. “Hay mucha efervescencia”, dice. “Es un buen semillero, definitivamente. Hay grupos que se han sensibilizado y van a tener oportunidad de buscar este tipo de manifestaciones”.
El teatro contra la inteligencia artificial
En tiempos donde la inteligencia artificial comienza a incursionar en terrenos antes exclusivos del ser humano, preguntamos a Sosa qué opina sobre el futuro de la actuación.
“El teatro siempre ha estado en coma, siempre lo han matado, siempre han dicho que está en agonía”, responde con una sonrisa pícara. “Pero lleva en agonía más de 3,000 años. Es terco y todo, pero contra toda lógica sigue ahí”.
Una cita ineludible
La Muestra de Teatro de Puerto Vallarta 2026 se llevará a cabo del 20 al 29 de marzo. Las funciones tendrán lugar en el auditorio del Centro Cultural Cuale y en Plataforma 322, con un costo de 50 pesos por función. Además, el 27 de marzo, Día Mundial del Teatro, habrá actividades especiales con la presencia del subcoordinador nacional de teatro, Pablo Edén Tejeda, el director de cultura de Cancún, Sergio Carlos López Jiménez y talleristas de la talla de Susana Romo, José Lira y Richard Viqueira.
“Que se sigan acercando al colectivo de creadores escénicos”, invita Sosa. “Los creadores que no encuentren dónde moverse o no hayan encontrado un nicho, aquí tenemos un lugar para empezar a crecer y un movimiento que nos permita mejorar condiciones laborales, condiciones artísticas de creación. Es un lugar en donde esperemos que prospere este medio”.
El telón está por abrirse. Y esta vez, promete no cerrar tan fácil.

