Vallarta honra a la Marina Nacional

Por: Miguel Ángel Ocaña Reyes

  • El Día de la Marina incluyó a la población civil en el festejo

Con una ceremonia cargada de simbolismo y respeto, los muelles de la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) en Puerto Vallarta se vistieron de gala para conmemorar el Día de la Marina Nacional. Autoridades civiles y castrenses se dieron cita en el acto, que combinó la rigurosidad del protocolo naval con un enfoque profundamente humano, reconociendo la labor de quienes dan su vida al mar.

El evento comenzó con los honores a la bandera, donde la presencia de infantes destacó entre la concurrencia. Los más jóvenes, con mirada atenta y respetuosa, participaron activamente en el tradicional zarpe rumbo al punto de la Ofrenda Floral en Los Arcos. Allí, en medio del oleaje característico de la bahía, se realizó la lectura de la evocación a los marinos caídos y ausentes, un momento que arrancó aplausos entre los asistentes.

El toque de silencio, ejecutado con un pito marinero, rompió por instantes el murmullo del viento y el mar, creando una pausa solemne que antecedió al depósito de la ofrenda floral. Flores blancas y amarillas flotaron sobre el agua como un tributo visual a la memoria y el valor de quienes han dedicado su vida a la navegación y la defensa nacional.

El origen de una fecha patria

Este 1 de junio no es una fecha elegida al azar. La conmemoración del Día de la Marina Nacional hunde sus raíces en un acto de soberanía. Si bien México consumó su independencia en 1821, durante décadas los buques mercantes del país fueron comandados mayoritariamente por marinos extranjeros, lo que generó desigualdades laborales y salariales. Fue con la Constitución de 1917, promulgada por Venustiano Carranza, y específicamente con la reforma al Artículo 32, que se estableció la preferencia por mexicanos de nacimiento en la Marina de Guerra y Mercante.

La disposición entró en vigor el 1 de junio de 1917 en el puerto de Veracruz, cuando marinos mexicanos tomaron el mando de buques como el México, Coahuila, Tamaulipas, Sonora, Jalisco, Tehuantepec, Puebla y Tabasco. Este último zarpó dos días después con destino a Progreso, Yucatán, refrendando el espíritu nacionalista del precepto constitucional. Posteriormente, en 1934, se reformó nuevamente el artículo para exigir que el personal de la Marina Mercante, Capitanías de Puerto y Aduanas fuera mexicano por nacimiento.

Fue durante el sexenio del presidente Manuel Ávila Camacho cuando se declaró oficialmente el 1 de junio como “Día de la Marina Nacional”. La primera ceremonia conmemorativa se realizó en Veracruz el 1 de junio de 1942, encabezada por el secretario de Marina, general Heriberto Jara Corona, en memoria de los marinos mexicanos que murieron a bordo de los buques petroleros Potrero del Llano y Faja de Oro, hundidos por submarinos alemanes en el contexto de la Segunda Guerra Mundial.

Un reconocimiento que trasciende generaciones

Desde entonces, cada 1 de junio se rinde homenaje a mujeres y hombres que se dedican a la actividad marítima en todas sus vertientes: la Marina Mercante, la pesca, el turismo, el cuidado del medio marino, así como la defensa y vigilancia de la soberanía nacional a través de la Secretaría de Marina-Armada de México.

En Puerto Vallarta, ese espíritu se vivió con intensidad. Familias enteras, niños con uniformes de escuelas navales y jubilados que un día surcaron los mares, se dieron cita para recordar que ser marino es, ante todo, un acto de amor y entrega. Al ritmo de las olas, mientras la ofrenda floral se perdía en el horizonte, quedó claro que el mar también devuelve, en forma de memoria y gratitud, el respeto de un pueblo que no olvida a sus héroes.