Se realiza por primera vez fuera de CDMX el curso ASLS

Por: Miguel Ángel Ocaña Reyes

Puerto Vallarta se consolida como referente nacional en atención al infarto cerebral:

Puerto Vallarta, Jalisco

Como un paso histórico en la capacitación médica en el país, se llevó a cabo por primera vez fuera de la Ciudad de México el Curso Avanzado de Enfermedad Vascular Cerebral (ASLS, por sus siglas en inglés) en las instalaciones del Hospital Joya Marina, organizado en colaboración con la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral (AMEVASC) y con la participación de instructores avalados por la American Heart Association.

El curso, dirigido a personal médico local y foráneo, fue impartido por reconocidos neurólogos vasculares del Instituto Nacional de Neurología y del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, entre ellos la doctora Vanessa Cano Nigenda, así como los doctores Andrés Mercado, Kevin Enríquez y Diego López. En total participaron cinco instructores y 42 profesionales de la salud, entre médicos generales, intensivistas, urgenciólogos, neurólogos, neuro radiólogos y personal de enfermería de hospitales públicos y privados.

En entrevista, la doctora Vanessa Cano Nigenda explicó la relevancia de este curso internacional avalado por la American Heart Association:

“Este curso se da en Estados Unidos y en algunos países de habla hispana. México fue el primer país de habla hispana en implementarlo. Este es el primer curso que nosotros como Instituto de Neurología damos fuera de la Ciudad de México. Lo decidimos así porque consideramos que Puerto Vallarta es un lugar clave para implementar el código de atención por el tipo de población que tiene: una comunidad dinámica con alta prevalencia de factores de riesgo cardiovascular y muchos casos de infarto cerebral”.

La especialista recalcó que la iniciativa de traer el curso a Vallarta no fue promovida por el Instituto, sino que fue gracias a la invitación expresa de los doctores Jorge Saavedra y Jorge Yáñez, así como del propio Hospital Joya, que ha mostrado un liderazgo claro en la vanguardia de la medicina especializada.

“Nosotros no promovemos el curso, nos invitan. Y para nosotros venir implicó meses de preparación y de logística. No somos instructores de tiempo completo, somos neurólogos vasculares activos. Pero sabíamos que era importante estar aquí”, subrayó.

Una enfermedad catastrófica

El infarto cerebral es actualmente la primera causa de discapacidad y la segunda de muerte en el mundo, solo después del infarto agudo de miocardio. En México, se estima que cada año se registran alrededor de 180 mil nuevos casos de enfermedad vascular cerebral, y se calcula que uno de cada cuatro mexicanos está en riesgo de padecerlo en algún momento de su vida.

Vanessa Cano resaltó que el 90% de los factores de riesgo que provocan un infarto cerebral son prevenibles, y están relacionados con afecciones como diabetes, hipertensión, obesidad, apnea del sueño, tabaquismo y enfermedades cardíacas no tratadas.

“Si se trataran y controlaran adecuadamente, podríamos evitar una gran cantidad de infartos. El problema es que la mayoría de las veces, cuando ocurre, es súbito y devastador”, advirtió.

En ese sentido, el curso ASLS busca preparar al personal médico para detectar a tiempo y actuar con rapidez ante los primeros síntomas del infarto cerebral, cuya atención oportuna puede marcar la diferencia entre la vida independiente y una discapacidad permanente.

“Solo tenemos 4.5 horas desde que inician los síntomas para revertir una arteria obstruida en el cerebro. Por eso es vital saber reconocerlos a tiempo”, indicó.

Para facilitar su identificación, Cano explicó la estrategia CAMALEÓN, un acrónimo útil para detectar signos de alarma:

CA: Cara colgada

MA: Mano pesada

LE: Lengua trabada

ON: Ponernos en acción

La doctora subrayó también que, tras un infarto cerebral, el trabajo no termina:

“Se debe evitar que el evento se repita, y rehabilitar al paciente para que pueda reintegrarse a su vida social, familiar y laboral”.

Sin embargo, la realidad sigue siendo dura: el 25% de los pacientes queda con discapacidad grave, postrados en cama; el 50% con discapacidad moderada a severa, y solo un 25% logra volver a una vida independiente. Estos indicadores pueden cambiar drásticamente con un manejo adecuado, por lo que capacitaciones como esta son fundamentales.

Finalmente, los médicos que concluyeron el curso en Puerto Vallarta recibirán una tarjeta oficial emitida por la American Heart Association desde Estados Unidos, además de una constancia nacional del Instituto Nacional de Neurología.

“Este curso solo se ha dado una vez fuera de CDMX el año pasado, en Oaxaca, y el siguiente será en Querétaro. Puerto Vallarta se suma así a un grupo muy selecto de ciudades donde se está marcando la diferencia en el manejo del infarto cerebral”, concluyó la doctora Cano Nigenda.

Con esta capacitación, Puerto Vallarta se coloca como modelo de atención médica especializada en enfermedades neurológicas, reafirmando su compromiso con la salud pública a través de Hospitales Joya y el esfuerzo coordinado de instituciones nacionales e internacionales.