Equilibrio, clave del éxito

Red Interna / Por: Humberto Famanía Ortega / humfama@gmail.com

El reto crucial de los partidos políticos será seguir representando políticamente a las mayorías para dar confianza y seguridad

Puerto Vallarta, Jalisco.-

La grandeza de cualquier partido radica, atinadamente, en la alianza y el equilibrio existente entre las fuerzas políticas y las corrientes ideológicas que convergen en sus filas. En consecuencia, se convierte en un frente político de los más poderosos del mundo.

Por eso es necesario que cuidemos las divisiones y los enfrentamientos, porque sus consecuencias afectan el conjunto de relaciones que forman el sistema político mexicano. Es lógico que el camino hacia la democracia no sea fácil, pues es necesario para lograr una transición del país rumbo a un efecto democratizador pleno.

Por ello, la unidad de los institutos políticos es básica para la transformación pacífica de las instituciones, a fin de responder a sus militantes con un nuevo pacto político que la sociedad demanda constantemente: un pacto lleno de voluntad, entusiasmo, cohesión, pero sobre todo de alternativas de solución a los grandes problemas sociales, con seriedad y solidez incuestionables.

Para responder a la ciudadanía de manera efectiva y práctica, es importante que los partidos estén organizados y que sirvan como instrumentos útiles, respondiendo a los reclamos y aspiraciones de la gente, dando respuestas claras y honestas a la población que representa a las mayorías, y que sea el catalizador —el eje— de las justas demandas.

Los pilares que le dan fuerza a un instituto político, a un partido, son las organizaciones sociales; por eso no deben estar al margen de las grandes propuestas. Deben ampliarse los canales participativos, pero sobre todo los de decisión.

Cuidar con mucha responsabilidad la actuación de los líderes sociales deberá ser tarea cotidiana, pues en ellos está puesta la confianza, y de ellos depende la buena marcha e imagen de este gran sector social, esencia de los partidos y parte medular en los triunfos y derrotas electorales.

Para seguir manteniendo la condición de fuerzas mayoritarias, es muy importante que la renovación se base en las demandas populares, con soluciones reales y sin mentiras.

El reto crucial de los partidos políticos será seguir representando políticamente a las mayorías para dar confianza y seguridad, y derrotar con actuaciones positivas a quienes apuestan a que la democracia solo se puede construir sobre las cenizas de cualquier partido.

Así que no queda otra alternativa que trabajar con pasión y con vocación.