
La Orquesta Escuela de Puerto Vallarta ofreció una excelente presentación, mostrando su talento en la interpretación de temas clásicos y modernos. Este proyecto, que busca construir mejores ciudadanos a través de la música, ha logrado consolidarse a lo largo de diez años gracias a la dedicación, disciplina y trabajo en equipo de sus integrantes, a pesar de los desafiantes momentos que enfrentaron durante la pandemia de covid-19 que afectó a todo el mundo.
La visión de la Orquesta Escuela es dignificar y transformar a los jóvenes mediante la música. A través de la magia de los instrumentos, los niños y jóvenes pueden cambiar sus vidas, ejercitar su imaginación, soñar, reflexionar y renovar su espíritu, convirtiéndose en mejores seres humanos. De esta manera, la orquesta se convierte en un modelo preventivo en la dinámica social actual, erradicando malos hábitos y fomentando el crecimiento personal.
El pasado viernes, la Orquesta Escuela de Puerto Vallarta ofreció una presentación en el patio central de la DRSE, atrayendo a un público ansioso por conocer el trabajo realizado por los jóvenes a través de las clases de música que reciben.
En el escenario, los jóvenes demostraron su formación impecable en las cuatro divisiones instrumentales que conforman una Orquesta Sinfónica: cuerdas, alientos de madera, alientos de metal y percusiones. Estas divisiones dan vida a dos agrupaciones principales: la Orquesta Sinfónica y la Banda Sinfónica. Ambas agrupaciones están integradas por niños, niñas y jóvenes de entre 7 y 19 años que residen en diferentes colonias del municipio de Puerto Vallarta y sus alrededores.
Al finalizar la presentación, el público aplaudió el notable progreso de los jóvenes estudiantes, quienes han expandido gradualmente su horizonte vital a través de la música.




















