Esto debes cuando tu hijo presenta reflujo del lactante

El Bienestar de tu Bebé / Por: Dr. Javier Ortiz / Pediatra

El reflujo del lactante es el retorno sin esfuerzo del contenido del estómago (leche) al esófago y, a veces, a la boca, muy común durante los primeros meses de vida y, en muchos casos, es un reflujo fisiológico y benigno.

¿Qué lo causa?

El reflujo ocurre porque el esfínter esofágico inferior (músculo que separa el esófago del estómago) está todavía inmaduro, con tono y coordinación muy débiles, lo que permite que la leche suba de vuelta al esófago, especialmente tras la toma o en posición horizontal.

Otros factores: alimentación líquida, tiempo prolongado acostado, exceso de volumen en la toma o reflujo “silente” (que no se ve a la vista).

Signos y síntomas típicos

  • Regurgitaciones varias veces al día (bocanadas pequeñas de leche), sin esfuerzo, sobre todo tras la toma.
  • Bebé con ganancia de peso, talla y desarrollo adecuados y, en general, contento (el “regurgitador fisiologico”).
  • Puede llorar o irritarse brevemente, pero sin dolor importante continuo.

En contraste, el vómito es más violento, con forcejeo, arcadas y malestar claro.

Señales de alarma (puede ser Enfermedad de Reflujo Gastro-Esofágico) u otra causa)

  • No crece bien (sube poco de peso, o pierde peso).
  • Llanto o irritabilidad frecuente, sobre todo durante o tras la toma.
  • Rechazo de la toma, arquearse al darle pecho o biberón, gesto de dolor al vomitar.

Síntomas respiratorios:

  • Tos, silbidos, bronquitis frecuentes, reflujo silente con episodios de bronco espasmo o neumonía por aspiración.
  • Vómitos abundantes o biliosos (verdes), o vómitos que empeoran.

Precauciones y manejo (no farmacológico, en la mayoría de casos)

  • Conservador y postural
  • Alimentar en posición semi sentada/erguida (45°–60°).
  • No acostarlo inmediatamente tras la toma; mantener unos 20–30 min en posición erguida, porteados o con la cabecera de la cuna ligeramente elevada (~30°).
  • Evitar exceso de movimiento justo después de comer.

Dietéticas:

  • Fraccionar tomas (más frecuentes, con menor volumen cada vez).
  • En casos con regurgitaciones muy visibles, el PEDIATRA puede valorar fórmulas “anti regurgitación” (más espesas), con efecto modesto.

Evitar: cambios bruscos de leche sin indicación, uso de antirreflujo por tu cuenta, auto medicación por recomendaciones u otros criterios no médicos.

Cuándo consultar al pediatra o de urgencia

  • Si el niño no crece bien, está muy irritable, toma mal o vuela con dolor.
  • Si hay vómitos frecuentes, abundantes o biliosos, o fiebre y mal estado general.
  • Si hay síntomas respiratorios recurrentes o sospecha de reflujo complicado.

Resumen para la madre

El reflujo fisiológico es común, normal en muchos lactantes y mejora solo con el tiempo, generalmente hacia los 12–18 meses, cuando el esfínter madura y el niño pasa más tiempo sentado. La mayoría de casos no requiere medicación; el manejo es postural, dietético y tiempo.

La clave es distinguir el “reflujo fisiológico” del reflujo problemático o de otras enfermedades; ante dudas o cualquier signo de alarma, buscar evaluación pediátrica para ajustar el manejo y descartar Enfermedad de Reflujo Gastro-Esofágico, alergia proteica de leche de vaca u otras causas.