
Puerto Vallarta, Jalisco.-
Rodeada de familiares y amigas, Delia González Dávalos celebró un año más de vida en un encuentro en el que el cariño y el reconocimiento fueron los protagonistas.
Originaria de Guadalajara, Jalisco, Delia es la mayor de nueve hermanos. Estudió Contaduría Pública en la Facultad de Comercio de su ciudad natal, aunque con el paso de los años encontró en el diseño de ropa una de sus grandes pasiones.
En 1968 llegó a Puerto Vallarta junto con su esposo, Ignacio Cortés Lugo. Aquí formó su familia y desarrolló una trayectoria empresarial vinculada al diseño, actividad que con el tiempo se convirtió también en parte de su legado.
Para sus hijos, Marina, Krethel, Yozozky y Alberto, una de las principales enseñanzas de su madre ha sido la importancia de mantenerse firmes, trabajar por aquello que se desea y, sobre todo, procurar ser buenas personas.
“Mi mamá nos enseñó con el ejemplo que no hay que darse por vencidas, que siempre hay que seguir adelante y sobresalir en lo que más nos gusta”, coinciden.
A lo largo de su trayectoria empresarial, Delia también procuró mantener una relación cercana y respetuosa con quienes colaboraron con ella. El trato digno hacia sus trabajadoras y la atención a sus clientes fueron parte de la manera en que construyó su actividad profesional.
La familia siempre ha ocupado un lugar central en su vida. Además de madre y empresaria, Delia ha disfrutado su papel como abuela y ha cultivado amistades que permanecen a través de los años.
Quienes la conocen la describen como una mujer de carácter firme, decidida y al mismo tiempo cercana. Una combinación que, aseguran, ha sido parte fundamental de su personalidad y de la manera en que ha construido sus relaciones.
Su historia está ligada también a la evolución de Puerto Vallarta. Después de casi seis décadas en esta ciudad, su trayectoria en el mundo del diseño forma parte de una época en la que distintas iniciativas empresariales y creativas comenzaron a darle identidad al destino.
Durante la celebración de su cumpleaños, familiares y amigas compartieron recuerdos, abrazos y palabras de reconocimiento para una mujer cuya historia se ha construido alrededor de tres grandes pilares: la familia, el trabajo y las relaciones humanas.
Más que celebrar una fecha en el calendario, el encuentro fue una oportunidad para reconocer una trayectoria y agradecer los años compartidos con Delia González Dávalos, quien continúa escribiendo su historia en Puerto Vallarta.






