¿Cuándo debo llevar a mi hijo al nefrólogo pediatra?
Vanefropedia / Por: Dra. Vanessa A. Parra Estrada / Nefróloga Pediatra / @vanefropedia
Los nefrólogos pediatras somos médicos pediatras especializados en las enfermedades de los riñones y las vías urinarias de las niñas y niños de 0 a 18 años.
Los niños no son adultos pequeños, sus cuerpos están creciendo, tienen necesidades médicas únicas que los diferencian de los adultos y requieren un especialista pediatra apropiado.
Para convertirte en un Nefrólogo Pediatra en México se necesitan de 11 a 12 años de estudio. Empezando por la carrera de Medicina (6-7 años), después presentar el Examen Nacional de Residencias Médicas para ser aceptado en la especialidad de Pediatría (3 años) y posteriormente ser seleccionado en un centro hospitalario de tercer nivel para realizar la subespecialidad en Nefrología Pediátrica (2 años).
¿Cuándo debo llevar a mi hijo al Nefrólogo Pediatra?
Si tu niña o niño tiene enfermedad de los riñones o de las vías urinarias como: malformaciones, infecciones de vías urinarias repetitivas, “piedras en el riñón”, anormalidades de la orina como presencia de proteínas o sangre, hinchazón de cara/extremidades (edema), presión arterial alta, enfermedades renales hereditarias.
¿Cómo me puedo dar cuenta que mi hij@ tiene una enfermedad de los riñones?
Hay algunos datos de alarma que puedes identificar en casa, por ejemplo:
Hinchazón (edema) de los ojos, cara, abdomen, pies y tobillos. En ocasiones de predominio matutino y se va “disminuyendo” en el transcurso del día.
Sangre en la orina. Color de la orina café oscuro-rojizo, aspecto “coca-cola” o “té” o “refresco de manzana”.
Proteínas en la orina. La orina se ve “espumosa” o detectándolo en un examen general de orina.
Piedras en la orina. Dolor de espalda o abdomen, dolor al orinar, sangre al orinar, o francamente “orinar la piedra”.
Falla en el crecimiento. No crece como el resto de los niños, es la o el más bajito del salón.
Infecciones urinarias de repetición. Más de 2 infecciones de vías urinarias con fiebre y que ameritan tratamiento antibiótico.
Incremento o disminución de la cantidad de orina.
Palidez persistente o color terroso de la piel.
Deformidades en los huesos. En brazos, pies, tórax, rodillas de “charrito”.
Si tu niña o niño presenta alguno de estos signos y síntomas, es de suma importancia que sea valorado por un nefrólogo pediatra, ya que hacemos el diagnóstico, prescribimos tratamiento y damos seguimiento a las enfermedades renales, sabemos cómo evaluar y tratar problemas de crecimiento y desarrollo que están relacionados con la enfermedad renal.
La salud renal en la niñez es de los pilares más importantes de la salud en la vida adulta.
Recuerden que riñones sanos, ¡niños felices! 🙂

