El mercado del río Cuale

La ciudad imaginada / Por: José Alfonso Baños Francia

Puerto Vallarta, Jalisco.-

La Ciudad Imaginada Por: Dr. José Alfonso Baños Francia

El lugar que hoy ocupa el mercado municipal del río Cuale ha estado vinculado con la vida económica y social de nuestro puerto. Entre 1940 y 1960, fue ocupado por puestos informales construidos con madera, lámina y mantas en los que se vendían insumos de primera necesidad como carne, fruta, verdura y alimentos preparados. Estos primeros comerciantes desempeñaron un papel muy relevante en la formación de la identidad pata salada.

Con la evolución de Puerto Vallarta, las funciones desempeñadas en el antiguo mercado fueron quedando obsoletas, por lo cual, en la administración municipal encabezada por Eugenio Torres Ramírez, se realizaron las gestiones con el gobierno de Jalisco para edificar una nueva sede. El proyecto fue asignado al reconocido arquitecto Alejandro Zohn, quien tenía una vasta experiencia en el diseño de mercados al haber proyectado el de San Juan de Dios en Guadalajara. En aquel caso, una de las innovaciones logradas fue el empleo de atrevidas cubiertas edificadas con delgados paraboloides hiperbólicos.

La construcción del mercado municipal del río Cuale comenzó en 1977 siendo inaugurado por el gobernador Flavio Romero de Velasco y autoridades locales el 28 de noviembre de 1979.

Desde el punto de vista arquitectónico, el mercado destaca al integrar elementos de la arquitectura mexicana con los componentes del código serrano vallartense trasladado a la escala y usos de este equipamiento institucional. Sus características formales incluyen el uso de concreto armado, cubiertas a dos aguas logradas con el famoso techo Vallarta (viga de madera, medio pliego, impermeabilizante y teja de barro), celosías de barro cocido, muros de ladrillo aparente y columnas de concreto que sistienen arcos de medio punto en algunas secciones.

Uno de sus atributos es la disposición de las cubiertas, que permiten la salida de aire caliente por las celosías, contribuyendo con un confort térmico propio del clima cálido de nuestro puerto. También logra combinar la identidad local con los requerimientos funcionales de un mercado, respondiendo tanto a la necesidad estructural como de logística.

Cuenta con dos niveles y 159 locales. Actualmente, las funciones comerciales originales dejaron de ser prioritarias dando paso a la venta de artesanías para los turistas como ropa típica, joyería, cuero y souvenirs. El paulatino abandono de residentes en el Centro y la aparición de tiendas comerciales en varios puntos de de nuestra localidad incidieron en este cambio en el perfil de los consumidores del mercado municipal del río Cuale. Hoy, enfrenta los retos de su vocación y localización al quedar en una de las zonas de mayor dinamismo inmobiliario, inmerso en procesos de turistificación y gentrificación.

En noviembre del año pasado, la Federación de Arquitectos de la República Mexicana (FCARM), junto con el Colegio de Arquitectos de Puerto Vallarta y el gobierno municipal, reconocieron a este inmueble como patrimonio local, resaltado sus virtudes y potencialidades. Vale la pena volver al mercado, recorrerlo y prestar atención a los múltiples detalles que lo vuelven una joya para los sentidos.