El riesgo de la automedicación

Medicina Familiar / Marco Antonio Inda Caro / Médico familiar

La prescripción inadecuada de fármacos es un problema frecuente en toda la población. En niños, el uso indiscriminado de antibióticos es común, pues muchas madres consideran que tener fiebre es igual a una infección bacteriana, por lo que optan por conseguir alguna pastilla o jarabe. Los antibóticos más prescritos son ampicilina, eritromicina y sulfas. En los adultos mayores, los medicamentos más comunes son los analgésicos y los antiinflamatorios de venta libre, lo que contribuye al aumento del riesgo de reacciones adversas a medicamentos e interacciones farmacológicas con efectos secundarios a corto y mediano plazo.

Antibióticos. Según la Organización Mundial de la Salud, la resistencia a los antibióticos es hoy una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo. Aunque la resistencia a los antibióticos es un fenómeno natural, el uso indebido de estos fármacos en humanos y animales está acelerando el proceso.

En enfermedades como neumonía, tuberculosis, gonorrea y salmonelosis, cada vez hay más casos, lo que dificulta el tratamiento, prolonga las estancias hospitalarias, incrementa los costos médicos y aumenta la tasa de mortalidad.

Analgésicos. Cada día hay más publicaciones científicas que avalan que el uso continuo, crónico e injustificado de analgésicos prolonga los dolores de cabeza. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha advertido sobre el alto riesgo de ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares debido al uso indiscriminado de estos medicamentos. Además, pueden provocar un aumento de la presión arterial, favorecer la insuficiencia cardíaca y causar problemas digestivos como gastritis, dispepsia y úlceras gástricas.

Omeprazol. Algunos estudios han demostrado que el uso prolongado de omeprazol puede aumentar el riesgo de desarrollar lesiones gástricas premalignas, como pólipos, atrofia de la mucosa gástrica y metaplasia intestinal, así como su transformación en cáncer de estómago hasta en un 43%.

Vitaminas. La hipervitaminosis por exceso de vitaminas A, B, C, D y E puede ser nociva, ya que puede provocar efectos adversos como descamación de la piel, caída de uñas, náuseas, vómitos, gastritis y daño hepático.

En conclusión, el uso simultáneo o excesivo de varios medicamentos sin justificación, a cualquier edad, puede provocar interacciones medicamentosas y contrarrestar sus efectos benéficos.