Un Trío en sintonía
Por: Salvador de Aguinaga
Puerto Vallarta, Jalisco.-
Iniciar la primavera en Puerto Vallarta en uno de los restaurantes icónicos como Trío siempre es motivo de alegría e interés por saber qué platillos o vinos atractivos y diferentes presentará su chef propietario Bernhard Güth, quien ha sido miembro del Chapitre de la Chaîne de la Bahía por más de 25 años.
Esta ocasión no fue la excepción, Bernhard y sus brigadas culinarias y de servicio, recibieron al numeroso grupo de entusiastas gourmands al coctel del evento, el cual se ofreció en el segundo piso del restaurante, con una copa de refrescante vino rosado francés de Côtes de Provence. Un afrutado Cuvée du Golfe Prestige 2023 y un coctel MO-Ti Sbagliato. Este “negroni equivocado” es una bebida que en vez de ginebra lleva Proseco, la cual gustó mucho a los invitados por ser muy refrescante y suave al paladar. Los amuse bouche que hicieron par a las bebidas fue una bresaola de res hecha en el restaurante por nuestro chef anfitrión y montaditos de salmón ahumado con queso de cabra.
Los platillos
La primera sorpresa que Bernhard tenía preparada fue un Potenza Arancione, el cual es un vino naranja del norte de Italia. Este tipo de prensado está de moda en Europa; son llamados vinos naturales del Colli Piacentini ó Colinas de Piacenza de la zona de Emilia-Romagna. Y sí, habrá que aceptarlo, causó sorpresa entre los asistentes ya que al momento de servirlo presentaba un color ocre y un aspecto turbio no muy común en los vinos que se acostumbran a servir en las comidas de la Chaîne. Al maridar este diferente vino con una deliciosa ensalada de lechugas suaves, chutney de melón y corazón de ternera a la parrilla bañados de un aderezo de queso azul, el sabor del vino cambió y logró armonizar bien con la ensalada y la aprobación de los cofrades.
Quenelles de pescado blanco y callo de almeja en salsa de vino blanco y mantequilla acompañados de trozos de langosta suavemente adobados fue bien aceptado por los comensales quienes degustaron un pinot blanc orgánico 2023 Trocken de la bodega de Weingut Landmann en Freiburg, Baden Alemania. Por cierto, un viñedo muy famoso y turístico, constantemente con una alta demanda de quienes quieren hospedarse en el hotel dentro de las áreas de esta bodega.
De los viñedos de Baden, nos transportamos hasta el Valle de Casablanca al sur de Santiago de Chile, antes de la ciudad costera de Valparaíso, para degustar otro Pinot, pero esta vez un Noir Gran Reserva 2019 de la casa William Cole el cual acompañó un ravioli de molleja de ternera y foie gras en su jus trufado. Este platillo de sabor intenso combinó extraordinariamente con el suave pinot noir chileno.
El platillo principal hizo honor a los Altos de Jalisco con un lomo de cordero criado desde lechón en esa zona del estado. El lomo de muy buena textura estuvo asado con hierbas finas de la región francesa de Provence. El plato fue acompañado por ratatouille y quinoa que junto al lomo fueron bañados del jugo del trozo de carne.
Fue en esta ocasión un excelente vino chileno el que hizo lo honores de maridar atinadamente el lomo de cordero: un cabernet sauvignon Premium Reserve 2013 Longitude de la bodega de Viña de Aguirre, muy cerca de la ciudad de Villa Alegre en el Valle de Maule; de cuerpo medio, destaca por su carácter frutal y sus suaves matices a vainilla, que le confieren una textura tersa y agradable en boca.
El postre
El acierto en la secuencia de sabores llegó con un sorbete de raicilla que el chef dispuso para limpiar el paladar justo antes de las crepas rellenas de mango, coronadas con un helado de chispas de chocolate que aportó el contraste perfecto entre lo cremoso y lo crujiente. El postre no solo superó ampliamente las expectativas de los asistentes, sino que encontró en un vino de cosecha tardía una alegre comparsa que elevó aún más el conjunto. Se trata de un delicado vino austriaco del pueblo de Jois, en la región de Burgenland, elaborado mayoritariamente con uva Welschriesling, cuya cosecha tardía le otorga un dulzor suave y delicado que armonizó a la perfección con las crepas, cerrando con broche de oro una experiencia gastronómica memorable.
Como es costumbre y en muestra de camaradería, los cofrades levantaron el protocolo para platicar y reunirse en diferentes mesas, así como para salir al balcón a degustar de los deliciosos habanos y digestivos después de la excelente comida ofrecida por Bernhard y sus brigadas, quienes fueron felicitados con varias rondas de aplausos.



























