Tiburones
Fauna silvestre en la bahía / Por: Armando Rubio / Experto en fauna silvestre
En esta ocasión vamos a hablar acerca de los tiburones. Los tiburones son peces cartilaginosos; esto quiere decir que no tienen un esqueleto de hueso, sino de cartílago. Las únicas partes con hueso son el maxilar, la mandíbula y los dientes, los cuales cambian periódicamente y se organizan en varias hileras.
Son cazadores muy efectivos, depredadores veloces y, lamentablemente, en ocasiones han ocurrido accidentes con humanos. Pero, ¿por qué atacan? No porque seamos parte de su dieta, sino porque nos confunden con presas como focas o lobos marinos.
Traigo este tema a colación porque recientemente se viralizó un video que generó alarma en una playa por la presencia de un tiburón. ¿Alarma? ¿Por qué habría de alarmarnos la presencia de un pez en el mar? Sí, un pez que puede morder, pero no olvidemos que también existen peces piedra, venenosos; rayas que pueden dañar el tejido humano o de cualquier animal que las pise; e incluso serpientes marinas que muerden. Entonces, ¿por qué alarmarse solo por los tiburones?
Señores, si seguimos así, mañana nos quejaremos de que hay pajaritos en los árboles de los parques. Tenemos que aprender a coexistir con ellos. Varias especies de tiburones están en peligro de extinción por la caza excesiva, motivada en parte por el mito de que sus aletas tienen propiedades afrodisíacas. Hay quienes los capturan, les cortan las aletas y desechan el resto del cuerpo; el tiburón, al no poder moverse, muere asfixiado, ya que necesita desplazarse para que el agua circule por sus branquias.
La sobrepesca ha llevado a muchas especies al borde de la desaparición. Y sí, los tiburones a veces se acercan a la playa o a los esteros, donde algunas especies depositan sus huevos y crían a sus pequeños. Esto es parte de su ciclo natural y no debe alarmarnos.
Hay que entenderlo: no somos dueños del mar. Y, quién sabe, quizá tampoco seamos tan dueños de la tierra como creemos. Puerto Vallarta, por ejemplo, está construido sobre el hábitat de muchas especies, y debemos aprender a convivir con ellas. Exigir que se saque a los tiburones del mar es tan absurdo como pedir que quiten a los peces de un acuario.
Por favor, comportémonos como seres humanos, como Homo sapiens: seres pensantes que aprenden a coexistir. No hay que cazarlos, no hay que lastimarlos, no hay que odiarlos solo porque no son carismáticos. Ahí se los dejo para que lo piensen.

