Si necesitabas una señal, quizá hoy sea el día
Aprendiendo a ser feliz / Por. Psicóloga Hania Sosa
Cada inicio de año suele venir acompañado de una larga lista de propósitos. Bajar de peso, hacer ejercicio, ahorrar dinero, aprender algo nuevo, organizar mejor el tiempo, leer más libros. Pareciera que enero nos exige convertirnos en una mejor versión de nosotros mismos de la noche a la mañana.
A principios de este año compartía una reflexión sobre este fenómeno. Decía entonces que no necesariamente necesitamos fijarnos doce metas cada enero, ni que estas tengan que comenzar precisamente el primer día del año. Con frecuencia, terminamos adoptando expectativas que vienen más de la presión social que de nuestros verdaderos deseos o necesidades.
Y es que la vida ya suele estar llena de exigencias. Tenemos responsabilidades familiares, laborales, económicas y personales. En ese contexto, agregar una lista interminable de objetivos puede sentirse más como una carga adicional que como una fuente de motivación. Cuando las metas nacen desde la obligación y no desde la convicción, es más probable que generen frustración que bienestar.
Sin embargo, también he aprendido que los seres humanos necesitamos referencias simbólicas. Nos ayudan a marcar comienzos, cierres y transiciones. De alguna manera, funcionan como la señal de salida en una carrera: el momento que indica que es tiempo de avanzar.
Por eso existen los cumpleaños, los aniversarios, los cambios de estación, los inicios de ciclo escolar o los comienzos de mes. Aunque en realidad cualquier día podría ser adecuado para empezar algo nuevo, estos momentos especiales nos ofrecen una sensación de renovación que puede resultar útil para dar el primer paso.
No se trata de esperar pasivamente a que las circunstancias sean perfectas ni de creer que una fecha por sí sola transformará nuestra vida. Se trata de reconocer que, para algunas personas, ciertos momentos tienen el poder de impulsar decisiones que llevan tiempo posponiendo.
Y hoy tenemos una de esas coincidencias poco frecuentes. Hoy no solo inicia una nueva semana, también comienza un nuevo mes. Lunes primero de junio. Una combinación que no ocurre cada semana ni cada mes.
Tal vez llevas tiempo pensando en retomar un proyecto, cuidar más de tu salud, llamar a alguien importante, comenzar una terapia, inscribirte a un curso o simplemente hacer un pequeño cambio que has estado aplazando. No tiene que ser una transformación radical. A veces basta con dar el primer paso.
Así que, si eres de las personas que necesitan una señal para arrancar, quizá esta sea suficiente. No porque el calendario tenga poderes especiales, sino porque cualquier motivo es válido cuando nos ayuda a acercarnos a la vida que queremos construir.
Lunes primero de junio. Si necesitabas una señal, aquí la tienes.

