¿Por qué cada vez es más común perder la audición antes de los 30?

1 de cada 10 jóvenes, de entre 18 y 24 años, han señalado que las personas en su entorno les han mencionado que su audición ha empeorado con el tiempo: MED-EL

¿Crees que sea común la pérdida auditiva o hipoacusia a edad temprana? Muchos creerían que las personas más propensas a padecer hipoacusia serían los adultos mayores, sin embargo, aunque son una de las poblaciones con mayor incidencia, otros factores ajenos a la edad pueden provocar sordera antes de los 30 años.

El estilo de vida que llevan las nuevas generaciones provoca un gran daño en sus oídos, pues sus entornos y sus actividades más comunes están llenos de sonidos elevados, presentes en: videojuegos, música, antros, conciertos, cines y televisión. MED-EL, líder en soluciones médicas auditivas, señala en una encuesta realizada en 2022, que el 1% de los jóvenes entre los 18 y 24 años, están conscientes que cuentan con una discapacidad auditiva, mientras que el 13% de los encuestados señalan que en su entorno más próximo les han mencionado que su audición se ha ido deteriorando, pues notan un gran cambio en la forma en cómo se comunican con ellos, al hablarles con tono más altos y al repetir palabras o frases en una conversación habitual de forma constante.

La pérdida auditiva comúnmente es causada por nacimiento, enfermedades crónicas, algunos medicamentos ototóxicos, uso de drogas y envejecimiento, pero es posible sumar los sonidos extremos del día a día. La OMS indica que en 2022 se han detectado que más de 1,000 millones de personas, entre 12 y 35 años, corren el riesgo de padecer hipoacusia por su exposición prolongada y excesiva a los sonidos altos.

Es por eso que el uso constante y prolongado de audífonos, con volumen extremo, es un factor que vuelve vulnerables a la población, en especial a los jóvenes, quienes son los que más utilizan este tipo de dispositivos, los altos decibelios dañan de forma permanente al oído, perdiendo parcial o totalmente la audición 30 años antes de lo habitual.

“Una de las causas más comunes que provoca la sordera en jóvenes, es el uso de audífonos a volúmenes altos, así como sonidos recreativos en donde la exposición rebasa los más de 85 decibelios durante ocho horas o más de 100 decibelios durante 15 minutos, esto podría ocasionar hipoacusia antes de los 30 años. El ruido extremo destruye las células nerviosas encargadas de llevar el sonido, si estas se dañan el deterioro llega a ser irreversible”, señala la Dra. Jimena Atuán Rodas, Audióloga y Gerente de Soporte Clínico MED-EL México.

Una vez que se detecta el tipo de pérdida auditiva, por parte de un especialista, este puede proporcionar al paciente soluciones como aparatos auditivos o implantes cocleares, este último junto con la rehabilitación, puede lograr recuperar la audición del paciente.  Es fundamental siempre tener presente que la sordera no es exclusiva de la vejez, pues se puede presentar en cualquier etapa de la vida.

Acerca de MED-EL

MED-EL, líder en soluciones auditivas, está impulsada por la misión de superar la pérdida auditiva como una barrera para la comunicación. La empresa privada con sede en Austria fue fundada por los pioneros de la industria Ingeborg y Erwin Hochmair, cuya investigación innovadora condujo al desarrollo del primer implante coclear multicanal (IC) microelectrónico del mundo, que se implantó con éxito en 1977 y fue la base de lo que hoy se conoce como el implante coclear moderno. Esto marcó un precedente para el crecimiento exitoso de la compañía en 1990. Hasta la fecha, MED-EL ha crecido a más de 2,300 empleados en todo el mundo y 30 oficinas directas.

La compañía ofrece la más amplia gama de soluciones implantables y no implantables para tratar todo tipo de pérdida auditiva, lo que permite a las personas en 134 países disfrutar del don de la audición con la ayuda de un dispositivo MED-EL. Las soluciones auditivas de MED-EL incluyen sistemas de implantes cocleares y de oído medio, un sistema combinado de implantes auditivos de estimulación electroacústica, implantes auditivos de tronco encefálico, así como dispositivos de conducción ósea quirúrgicos y no quirúrgicos.