Murciélagos
Fauna silvestre en la bahía / Por: Armando Rubio Delgado
En esta ocasión vamos a hablar acerca de los murciélagos. Sí, gracias a cuentos, historias y películas, mucha gente piensa que todos los murciélagos beben sangre. No, señores: no todos los murciélagos son vampiros. La mayoría de los que habitan aquí en la zona se alimentan de insectos. ¿Sabías que un murciélago puede comer miles de zancudos en una sola noche?
Es decir, son un control biológico natural contra el zancudo, que sí ocasiona serios problemas de salud. Otros murciélagos se alimentan de frutas, algunos de peces y, efectivamente, unos pocos se alimentan de sangre: los llamados vampiros. Pero insistimos: no todos los murciélagos son vampiros.
Debajo de los árboles a veces vemos excremento sobre los coches, sobre todo si están estacionados bajo su sombra. También podemos encontrar frutas mordisqueadas; esas son señales de que los murciélagos estuvieron ahí.
En Puerto Vallarta los hemos visto habitar debajo de las tejas y en otros rincones. Al atardecer salen volando y eso a veces provoca temor. Lo que sí es muy importante: si ves un murciélago en el suelo, no lo toques con las manos directamente. Llama al 911 o pide ayuda a un biólogo o veterinario que sepa manipular este tipo de animales.
¡No los mates, por favor! Hay personas que lo hacen pensando que todos tienen rabia o que les van a chupar la sangre. Sí, como mamíferos pueden transmitir la rabia, al igual que lo hacen los perros, gatos, ratones, zorrillos, coyotes e incluso zorros. Todos los mamíferos —con una excepción de la que hablaremos en otra ocasión— pueden transmitir rabia.
Sin embargo, son esenciales para la polinización. Gracias a ellos tenemos muchas de las frutas que consumimos y también los agaves, con los que después producimos bebidas espirituosas y otros productos. Su función, como la de las abejas y otros polinizadores, es vital para los ecosistemas y para el ser humano.
Por eso, no los maten ni los capturen. Si usted encuentra uno, comuníquese con las autoridades al 911 o con un biólogo o veterinario. Ellos sabrán qué hacer y cómo manejarlo. Siempre use guantes y evite el contacto directo, ya que sí pueden morder y transmitir algunas enfermedades.
Pero, por favor, que quede claro: no todos los murciélagos son vampiros. No se asuste, no son de mal agüero ni se van a convertir en Drácula para chuparnos la sangre.

