“Flores del Panteón”

Medicina Familiar / Dr. Marco Antonio Inca Caro / Médico de Familia

Así les llaman algunas personas a las manchas hipercrómicas (manchas color café) que aparecen en el dorso de las manos y parte de las muñecas expuestas al sol. Se les compara con las flores del panteón porque surgen con la edad, generalmente después de la cuarta década de vida.

Estas manchas oscuras son producto de la hiperpigmentación causada por la exposición solar sin protección y el envejecimiento, factores que reducen la elasticidad de la piel y favorecen la resequedad. Su prevención es sencilla: el uso de bloqueador solar en las zonas más expuestas, como la “V” del cuello, el dorso de las manos y los antebrazos, ayuda a evitar su aparición.

La prevención, un reto en la actualidad

En esta época, la prevención es el enfoque prioritario en salud. Sin embargo, hay un fenómeno preocupante: muchas personas evitan vacunarse o acudir a revisiones médicas, priorizando otras responsabilidades como el pago de servicios básicos, pero descuidando su bienestar.

Este desinterés se refleja en situaciones cotidianas. En una combi abarrotada, tras un acceso de tos, una pasajera preguntó a otra:

—¿Ya casi te alivias? Me dijeron que estuviste enferma.

—Sí —respondió—, me dijeron que tenía tos ferina.

La tos ferina, también conocida como pertussis o “tos de los 100 días”, es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis. Provoca ataques violentos de tos que pueden dificultar la respiración y, en casos graves, resultar peligrosa, especialmente en bebés y niños pequeños.

Vacunación: una crisis latente

Esta enfermedad es prevenible con vacunación. Sin embargo, en Estados Unidos los bajos índices de inmunización han convertido al país en un exportador de esta y otras enfermedades. México, por su cercanía, enfrenta un riesgo constante. Pero el problema no termina ahí: el flujo migratorio desde Centro y Sudamérica también trae consigo un descenso en la cobertura de vacunación.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), América Latina y el Caribe han registrado la mayor caída en tasas de inmunización en la última década. Un informe de UNICEF advierte que 1 de cada 4 niños en la región carece de vacunas esenciales, retrocediendo a niveles de cobertura de hace casi 30 años. Además, los niños de hogares más pobres tienen casi tres veces más probabilidades de no recibir ninguna dosis en comparación con aquellos de familias con mejores condiciones económicas.

México no es la excepción. Informes recientes indican una preocupante disminución en la aplicación de vacunas, atribuida en gran medida al crecimiento del número de madres trabajadoras. La carga económica y laboral que enfrentan ha llevado a un abandono evidente de su propia salud y la de sus hijos, dejando de lado medidas preventivas esenciales como la vacunación.

El reto es claro: reforzar la cultura de la prevención y garantizar que la salud no sea relegada a un segundo plano. La información, el acceso a servicios médicos y la concienciación deben ser prioridades para evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a convertirse en amenazas latentes.