Ferrero: El rey del chocolate es italiano y su dinastía es una empresa familiar

Empresa Familiar / Por: C.P.C. y M.I. José Mario Rizo Rivas

Entre 2021 y 2022 Grupo Ferrero facturó 14 mil millones de euros, un 10,4% más que el periodo anterior

Grupo Ferrero ha sido, desde hace ochenta años, una empresa familiar tan exitosa como discreta. El actual presidente de Grupo Ferrero, nieto del fundador, parece romper con la maldición de la tercera generación, haciendo crecer al grupo a niveles nunca vistos.

“Las cosas claras y el chocolate espeso”. Dicho popular

Italia es cuna de grandes y famosas empresas familiares. Gucci, Lamborghini, Fiat, Beretta y Armani son algunas de las más famosas, pero no son las únicas: según la lista de Les Hénokiens, la exclusiva asociación de empresas familiares que se distingue porque sus miembros llevan más 200 años operando, hay unas 14 empresas familiares italianas dentro de este selecto grupo (Francia y Japón son los otros dos países con más representación). En Italia, el 75% de las empresas son familiares (el líder europeo es España, con el 90%), y en general se les caracteriza por ser tradicionalistas y querer que el negocio se quede en familia.

Una de mis empresas favoritas resulta también ser italiana: Grupo Ferrero, el dueño de los famosos chocolates Ferrero (cómo olvidar aquel anuncio de los noventa con Luis Miguel), los huevitos Kinder y la Nutella. Ferrero es una empresa familiar de tercera generación. Fue fundada por Pietro Ferrero en la década de los cuarenta; su hijo, Michele Ferrero, quien antes de su muerte en 2015 fue el hombre más rico de Italia por encima de Silvio Berlusconi, resistió por mucho tiempo ofertas de adquisición por parte de Nestlé y se negó a cotizar en la bolsa pues no quería la presión de dar resultados a corto plazo a inversionistas (hasta la fecha, la compañía es privada). A su retiro, le sucedió su hijo Giovanni, junto con su hermano Pietro; sin embargo, éste murió repentinamente en 2011). Hoy por hoy, a Giovanni se le conoce como el “rey de la Nutella”. Según Forbes, es el hombre más rico de Italia y uno de los 40 más acaudalados del mundo.

Giovanni ha sabido llevar a Ferrero a otro nivel: la empresa es hoy el mayor productor europeo de dulces y el segundo del mundo en el sector de dulces y de chocolates; en los últimos años logró diversas adquisiciones estratégicas para crecer a nivel global y, además, logró un histórico acuerdo con Nestlé, quién le vendió su negocio de confitería en Estados Unidos a cambio de USD 2 mil 800 millones. Entre septiembre de 2021 y agosto de 2022, Grupo Ferrero facturó 14 mil millones de euros, un 10,4% más que el periodo anterior.

¿Qué distingue a Giovanni Ferrero como un gran sucesor?

A pesar de que poco se conoce de él públicamente, hay varias cualidades que podemos señalar:

Se preparó académicamente: Giovanni fue enviado a estudiar a un internado en Bélgica, con la idea de que se sintiera familiarizado con toda Europa, pues su padre vaticinaba que pronto toda Europa sería un solo mercado para Ferrero. Después viajó a Estados Unidos para estudiar mercadotecnia.

Conoció la empresa desde muy joven: Nacido en 1964, en los ochenta Giovanni ya trabajaba para la empresa familiar. Primero trabajó en Bélgica, enfocado en la marca Tic Tac; luego pasó a Alemania ocupando un puesto gerencial, y luego aprendió sobre desarrollo de negocios trabajando en Brasil, México, Argentina y los Estados Unidos.

Supo complementarse con su hermano: Pietro era el especialista en operaciones y Giovanni era el creativo de márketing. Los hermanos supieron combinar sus habilidades para potenciar el crecimiento de Ferrero en todo el mundo, siendo codirectores generales de 1997 a 2011.

Supo delegar la posición a quien era mejor para el puesto: En 2015, Giovanni asumió los roles de director general y presidente al mismo tiempo, pero en 2017 contrató a un viejo conocido, Lapo Civiletti, para asumir el rol de CEO, permitiéndole concentrarse en la estrategia global. Civiletti fue el primer miembro no familiar en ocupar el cargo de director general.

A diferencia de su padre, que fue conservador con la idea de escalar el negocio, Giovanni tiene como prioridad crecer a nivel global todavía más, apostando por una visión, pero vigilando muy de cerca los números. Entre fanáticos y detractores, veremos si el tiempo le da la razón a uno de los sucesores más exitosos de la historia. “Compartir valores para crear valor” – expresa el lema de la empresa y su dimensión ética y moral basada en “trabajar, crear, donar”.