El docente y Sísifo…

Educación y parentalidad / Por: Dr. Jesús Cabral Araiza

Cuando el discente comprenda que es el principal responsable de su formación integral, logrará un crecimiento sostenido.

“Este corazón dentro de mí lo puedo sentir, y

juzgo que existe. Este mundo lo puedo tocar,

y del mismo modo juzgo que existe. Ahí termina

todo mi conocimiento, y lo demás es construcción.

(…) Siempre seré un extraño para mí mismo”.

Albert Camus

Pensando en el Día del Maestro, de alguna manera lo asocié con un autor brutalmente contundente y existencialista: Albert Camus, quien nos recuerda el mito de Sísifo. Pero ¿quién era ese Sísifo?

El personaje mítico que subía una roca es Sísifo, una figura de la mitología griega condenada por los dioses a empujar una enorme piedra hasta la cima de una montaña en el Tártaro. Al llegar arriba, la roca rodaba hacia abajo por sí sola, obligándolo a empezar de nuevo por la eternidad. Esto parece una analogía de lo que los docentes observamos hoy en los salones de clase. Desconozco en parte lo que sucede en educación básica y media superior, pero puedo comentarles algunos retos recurrentes y tareas monumentales que parecen no tener fin.

Por principio de cuentas, les puedo decir que, si algo hemos aprendido en la vida, es que las cosas que verdaderamente aprendemos mantienen ciertas premisas constantes, entre ellas: la motivación, la repetición de la actividad para dominarla, la práctica para hacer memoria cognitiva y muscular, el desarrollo del pensamiento crítico a base de exponer dudas, entre muchas otras.

Por otro lado, la postura del gobierno —ambivalente— no ayuda mucho. Por una parte, parece que no ayuda su actitud de abandono de la educación en los diversos niveles de México; por otra, las quejas constantes de los sectores magisteriales, que solo les gusta recibir buena paga y prestaciones, pero no trabajar mucho ni en ellos mismos ni en sus alumnos.

Sin embargo, no debemos olvidar un factor importante en esta ecuación: el alumnado, que, como ya señalaba, juega un rol que representa un reto, un galimatías para lograr las metas docentes que un profesor medianamente comprometido con la profesión desee obtener.

Entonces, ¿qué le corresponde hacer y considerar al alumnado? A consideración:

  1. Entender que, para desarrollar habilidades académicas, necesita los factores arriba mencionados (motivación, repetición, preguntas, curiosidad, entre otros).
  • Comprender que es su responsabilidad evaluar y ser crítico de su proceso.
  • Entender que el docente tiene un rol definido y no necesariamente determina su éxito o fracaso como alumno.
  • Aprovechar las ayudas externas, pero no responsabilizarlas de sus acciones, intencionadas o no.
  • Leer críticamente como un hábito necesario en cualquier formación profesional.
  • Ser exigente pero humilde a la hora de preguntar y aprender de sus maestros.
  • Organizar sus tiempos de vida para comprometerse con la escuela; si no puede por trabajo, pedir licencia y retomar cuando pueda dar su 100%.
  • Entender que ni los padres ni los tutores pueden hacer o gestionar los retos académicos o administrativos que la vida universitaria presenta.
  • Entender que de acuerdo con su preparación académica resolverá los retos en la vida profesional para los que lo contratarán o los emprendimientos que realizará.

Finalmente, cuando el discente comprenda que es el principal responsable de su formación integral, establezca metas realistas y trabaje en ellas, logrará un crecimiento sostenido.

Espero que su semana sea provechosa y de aprendizaje, y que las piedras gigantes se queden en la cima del cerro. Gracias.