Así funciona la planificación financiera

Organiza tu dinero y tu vida

Hoja de Presupuesto

Cada meta importante en la vida comienza con una planeación: comprar una casa, irte de viaje, estudiar, emprender o simplemente vivir con tranquilidad. Para lograrlo, necesitas definir por dónde empezar y qué pasos seguir. En tus finanzas, esa planeación tiene un nombre muy claro: el presupuesto.

Aunque parece algo sencillo, la realidad es distinta. En México, solo una de cada cuatro personas elabora un presupuesto, y de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI), apenas el 53 % de las y los mexicanos lleva algún control de sus gastos. La consecuencia suele ser conocida: deudas que se acumulan, estrés financiero y la sensación constante de que “el dinero no alcanza”.

La buena noticia es que este escenario sí se puede cambiar, y el primer paso está en tus manos.

¿Por qué es importante planificar tus finanzas?

Si al iniciar el año te has propuesto:

  • Evitar endeudarte más
  • Ahorrar para un viaje o un proyecto familiar
  • Entender mejor en qué se va tu dinero
  • Dormir con tranquilidad, sin preocupaciones financieras

Entonces necesitas empezar por conocer tu realidad financiera.

Cuando sabes cuánto dinero entra, cuánto sale y en qué lo gastas, puedes reorganizar tu economía sin sentir que te estás privando de todo. Al contrario: descubres que tienes más control y libertad de lo que pensabas.

¿Cuándo necesitas hacer un presupuesto?

El presupuesto es indispensable si:

  • No sabes cuánto dinero te queda después de pagar tus gastos fijos
  • Gastas más de lo que ganas
  • Sientes ansiedad o preocupación constante al pensar en el dinero

Si te identificas con alguna de estas situaciones, es momento de actuar.

¿Qué es realmente un presupuesto?

Un presupuesto es un registro detallado de tus ingresos y tus gastos, que te permite tomar decisiones informadas sobre tu dinero.

Componentes básicos del presupuesto:

Ingresos

  • Ingreso fijo: sueldo, pensión o pagos regulares
  • Ingreso variable: comisiones, propinas, trabajos extra o bonos

Gastos

  • Gastos fijos: renta, servicios, transporte, colegiaturas
  • Gastos variables: supermercado, antojos, entretenimiento, salidas

Cuando colocas toda esta información sobre la mesa, puedes identificar patrones, corregir fugas de dinero y dirigir tus recursos hacia lo que realmente es importante para ti.

El primer paso: registra todo

El presupuesto no es complicado. Durante el primer mes, tu única tarea es anotar absolutamente todos tus gastos, sin excepción.

  • Elige tu herramienta: libreta, hoja de Excel o una aplicación
  • Registra cada gasto diario, desde el café de la mañana hasta la propina más pequeña
  • Clasifica tus gastos por categorías: alimentos, transporte, entretenimiento, salud, etc.
  • Suma y observa cuánto gastas por semana, quincena y mes

Este ejercicio te permite conocerte mejor y ver tu comportamiento financiero tal como es, sin juicios ni filtros.

Ajusta y decide: tu dinero, tus prioridades

Al revisar tu presupuesto, es posible que detectes gastos que no son esenciales. Ese es el momento de tomar decisiones concretas, por ejemplo:

  • Cancelar suscripciones o servicios que no utilizas
  • Reducir gastos pequeños que se acumulan sin darte cuenta
  • Planear mejor tus compras, priorizando lo necesario y dejando espacio para algún gusto ocasional

Cada gasto que eliminas libera dinero, y ese dinero puede destinarse a algo mucho más importante: tu ahorro.

Con constancia, podrías llegar a ahorrar hasta el 20 % de tus ingresos. No es algo que se logra de inmediato, pero paso a paso es una meta alcanzable.

Haz del presupuesto un hábito diario

El presupuesto es como cepillarte los dientes: un hábito sencillo que se repite todos los días y que tiene grandes beneficios a largo plazo. Además, te ayuda a enfrentar mejor los imprevistos y las emergencias, porque una buena planeación te prepara para cualquier situación.

Durante los primeros meses puede sentirse extraño, pero pronto se vuelve natural. Y entonces empiezas a notar los cambios:

  • Menos estrés
  • Más claridad
  • Más metas cumplidas
  • Más control sobre tu presente y tu futuro

Todo comienza con una decisión simple, pero poderosa: hacer un presupuesto.

Información de la Condusef.