viernes 18, septiembre , 2026
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Bioética y rezago educativo en educación superior

Educación y parentalidad / Por: Dr. Jesús Cabral Araiza

Los docentes nos encontramos con una realidad preocupante y, cada ciclo escolar, lastimosamente peor; falta de habilidades blandas y duras en los estudiantes.

“La educación genera confianza. La confianza genera esperanza. La esperanza genera paz”. Confucio.

Regularmente, cuando pensamos en un rezago educativo, solemos hacerlo en los niveles básicos del sistema educativo. Pero, ¿qué pasa cuando pensamos en el nivel superior? Como es el caso de los educandos de licenciatura, ¿qué habilidades, actitudes y conocimientos se espera que tengan para cursar una licenciatura?

Tristemente, he de comentarles que, con base en diálogos con colegas y en mi propia experiencia, los docentes de este nivel nos encontramos con una realidad preocupante y, cada ciclo escolar, lastimosamente peor; ello a nivel nacional y en sistemas públicos y privados. Podemos señalar una lista costosa de habilidades mostradas por dichos educandos: habilidades blandas; falta de empatía, falta de habilidad para socializar, falta de habilidad para argumentar ideas, falta de asertividad. Respecto a las habilidades llamadas duras: falta de conocimientos básicos, falta de cultura general, falta de habilidades de comprensión lectora, falta de pensamiento crítico, entre otras.

Quisiera pensar que exagero, pero puede hablar con algún docente de educación superior para corroborar estos dichos. Ahora bien, no es una queja sin sentido lo que pretendemos aquí; más bien, es hacer un llamado de atención a varias instancias, a saber:

La SEP

Quien deberá replantear qué está haciendo para solventar el rezago educativo. Vale decir a su favor que ya está tomando medidas, como la regulación de dispositivos y su mediación en la educación básica; aunque no es suficiente, va por un buen camino a la mejora de los índices de rezago.

Los padres

Asumir su rol de mediadores y apoyo para proveer los recursos afectivos o académicos que requiere el educando en su formación integral básica y hasta niveles superiores, no haciendo la tarea de este, orientándolo o buscando los apoyos necesarios para él.

Los docentes

Orientar profesionalmente al educando sobre los temas de rezago y pidiendo al alumno que busque las ayudas en otros tiempos diferentes a los del nivel que se espera ya tenga. Es decir, si estás en licenciatura, qué habilidades ya debes tener y mostrar para formarte profesionalmente y no regresar a repasar contenidos que ya se espera domines; los deberás dominar en otros tiempos que te hagas de tu formación académica.

Los propios educandos

Asumir el rol protagónico de su formación profesional a fin de facilitar el trabajo de su formación integral, y garantizar el poder llegar a ser profesionistas que realmente solventen los retos que la vida laboral les presente.

Recuerden los educandos que la “presión escolar” cada vez se ve más como oportunidad cuando se domina lo que se espera del nivel educativo al que se accede. Que pasen buena semana.