Se ese mensajero de amor y paz que tanto necesita la juventud

Consejos de una Bisabuelita Moderna / Por: Por un México Mejor

Respeta ese maravilloso cuerpo que el mismo Dios te otorgó, que es todo un universo trabajando armónicamente.

Desde que los padres de familia permitieron que se cambiaran en las escuelas las importantísimas clases de Historia, Civismo y Ética por las de “Los derechos de los niños” y “Clases de educación sexual”… Me da pavor que el día de mañana nos diga el “Papá Gobierno”: México ya no es de los mexicanos.

No me explico tanta apatía por nuestro maravilloso país, tan deseado y envidiado por tantos extranjeros que… Nuestros ancestros dieron su vida para defenderlo de tantas invasiones, para evitar que nos lo arrebataran. Y ahora parece que a nadie le interesa el destino de mi México adorado, ni siquiera a los propios gobernantes, que no les importa la gran historia que guarda mi maravilloso país. Lo digo porque ni un diputado federal que vino a decirnos que amaba profundamente a mi México y a sus mexicanos, nunca me pudo contestar: “¿Quién fue el primer presidente de nuestro México adorado?”. ¿Creen que se puede amar a un país —o a una persona— sin conocerla realmente?

Al observar tanta apatía en la mayoría de los jóvenes, que no les importa el cambio drástico de leyes donde asesinar hasta a tus propios parientes es de lo más común (aborto y eutanasia)… Tal vez lo hagan a cambio de algunos pesos, pero se les olvida que cuando mueran… ¡nada se llevarán! Por eso te suplico, a ti, mi joven inteligente, que me ayudes a ser diferente y que, sin importar burlas ni desprecios, aprendas a decir ¡no! ante tanta maldad. Solo recuerda qué hizo Jesús cuando le pusieron la corona de espinas y sus agresores se dedicaron a burlarse de Él. ¿Verdad que tú, al igual que Él, también podrás dejar un hermoso mensaje de amor y paz para que tus amigos logren cambiar y dejen esa forma de vida llena de placeres absurdos: sexo, alcoholismo y drogadicción? Esos placeres solo les traerán más problemas y sufrimientos, no solo a ellos, sino a sus familiares.

Tú, más que nadie, sabes cómo se encuentran la mayoría de los jóvenes, y eres el elegido (o la elegida) del mismo Dios para que, con tu gran ejemplo positivo, logres cambiar esa situación tan absurda que la juventud está viviendo.

Respeta ese maravilloso cuerpo que el mismo Dios te otorgó, que es todo un universo trabajando armónicamente; gracias a Él, puedes dar a tus semejantes ese maravilloso ejemplo de amor y paz, digno de ser imitado.

Con ese vocabulario increíble que, con la ayuda de Dios, usarás para hablar con esos chicos desorientados, quienes querrán ser como tú realmente eres.

Con esa alegría de vivir, tan radiante y contagiosa, tal como el mismo Dios quiere que seas.

Ayudando con mucho amor a quienes te lo pidan, tal y como lo hicieron Jesús, María y José con todos sus semejantes.

Respondiendo amorosamente a esas burlas injustas dichas por jóvenes desorientados e inmaduros.

Siendo un buen estudiante para poder ayudar a tus semejantes cuando te lo soliciten.

Cumpliendo siempre con tu palabra de honor, horarios y tareas, respetando a tus maestros y servidores de los establecimientos educativos, y amando profundamente a los que te dieron la vida.

En realidad, no es tan difícil “ser ese mensajero o esa mensajera de amor y paz que tanto necesita la humanidad”.

Para mis hermosos ángeles terrenales del Grupo Canica.

Cariñosamente, su bisabuelita Ana I.