Presentan “Yo soy Regina en la Biblioteca Los Mangos
Por; Miguel Ángel Ocaña
En el corazón de la Biblioteca Los Mangos, un espacio conocido por su calidez y cercanía con la comunidad, se vivió una tarde que pocos olvidarán. Fue la presentación del libro “Yo soy Regina”, escrito por los padres Fernando Ramírez y Lucy Álvarez, quienes decidieron abrir las páginas de su vida para compartir la historia de su hija Regina, una niña que nació con una condición especial y que, sin pronunciar una sola palabra, se ha convertido en la más grande maestra de amor, paciencia y propósito.
El evento, coordinado por la Fundación Cultural Vallarta y conducido con sensibilidad por la periodista Fernanda Bojórquez, reunió a decenas de asistentes: familiares, amigos, terapeutas, profesionales de la salud y personas que, de una u otra forma, han acompañado a esta familia en su camino. “Hoy celebramos la vida, principalmente la vida de Regina. Celebramos el amor, el propósito, y cómo una niña que llegó envuelta en fragilidad aparente vino a enseñarnos—sin palabras—lo que significa vivir con el corazón despierto”, expresó Bojórquez al abrir el acto.
Los retos de una crianza sin manual
Lejos de cualquier discurso edulcorado, Fernando y Lucy compartieron con honestidad los desafíos que enfrentaron desde el diagnóstico de Regina. Hablaron de noches de insomnio, de incertidumbre médica, de miradas ajenas y de momentos en que el alma flaquea. Pero también hablaron de encuentros improbables, de decisiones difíciles y de una búsqueda espiritual que los llevó a redescubrir el sentido de la familia.
“Yo soy Regina es un libro vivo”, destacó la conductora. Y es que, como señalaron los autores, cada página no es un recuerdo estático, sino una herida sanada, un aprendizaje en movimiento. La obra, cuyo prólogo fue escrito por Bisila Bokoko, entreteje una historia familiar con hilos de amor, resiliencia y una pregunta que atraviesa toda la velada: ¿qué estamos dispuestos a transformar en lo más profundo de nuestro ser cuando el amor nos confronta?
Música que toca el alma
La emotividad del encuentro se elevó aún más con la participación especial del grupo “Alas, escuela de canto”, cuyas voces jóvenes interpretaron las canciones “Te busqué” y “Llegaste tú”, esta última con el conmovedor verso: “Dios te hizo tan bien”. El coro, que ensaya en los mismos espacios comunitarios que han acogido a la familia Ramírez Álvarez, logró que más de un asistente contuviera las lágrimas.
Un diálogo que trasciende el escenario
Al final de la presentación, la periodista Fernanda Bojórquez abrió el micrófono al público. Lo que ocurrió fue inesperado y profundamente enriquecedor: los asistentes no solo hicieron preguntas, sino que compartieron sus propias experiencias. Madres de hijos con discapacidad, terapeutas que reconocieron sus propias limitaciones, jóvenes que vieron en Regina un espejo de fragilidad y fortaleza. Fue un intercambio genuino, sin poses ni protocolos, que transformó la sala en un círculo de contención y aprendizaje colectivo.
“No importa qué tan largo o corto sea este libro –dijo Bojórquez–, toca fibras que nos recuerdan lo más humano, lo más frágil y lo más luminoso que tenemos dentro”. Y esa noche, la enseñanza quedó clara para todos los presentes: el amor no elimina las adversidades, pero tiene la potencia de trascenderlas. Regina, desde su silencio, sigue hablando. Y su voz, ahora también en letras, es un faro para quienes buscan sentido en medio del dolor.

