¿Qué sabes de la polilla de la alacena?
Bienestar Integral / Por: Olivia Segura / Health Coach
La polilla de la alacena, como se le conoce comúnmente (también llamada polilla de la comida), es una mariposa café-beige que provoca daños a los alimentos en cocinas, despensas y almacenes. Son atraídas por la luz, el calor y ciertos alimentos secos como pastas, granos, harinas, cereales, azúcar, legumbres, especias, frutos secos, hierbas secas y comida de mascotas. Con las temperaturas cálidas es cuando se reproducen con mucha facilidad y se multiplican a gran velocidad. No son peligrosas ni dañinas para los humanos, pero sí son molestas, y sus larvas son la causa de infectar la comida.
Al eclosionar, las larvas buscan romper las envolturas de los paquetes. En una o dos semanas, estos huevos se abren y las larvas se alimentan durante casi un mes hasta madurar y poder moverse, dejando rastros de seda y pequeños excrementos similares a granos de pimienta. Buscan espacios donde se sientan protegidas para emerger como adultos una semana después, dentro de los alimentos ya infestados. Si percibes en tus alimentos ciertos bultos, orugas blanquecinas, capullos o telarañas, quiere decir que ya tienes una infestación de polilla.
Para evitarlas, hay que desechar los alimentos que hace mucho tiempo no se usan, o utilizar primero los más antiguos para evitar que se acumulen. Evita también que los productos caduquen, limpia tu despensa constantemente y revisa que los alimentos se encuentren en buen estado. Otra opción es utilizar frascos herméticos para guardarlos. Una hojita de laurel dentro de las bolsas de alimentos ya abiertos puede ayudar a repelerlas, al igual que colocar una tapita con un algodón con esencia de lavanda en la alacena.
Es común la aparición de estos insectos, pero es muy fácil prevenirla si se revisan constantemente los productos y se mantienen las áreas limpias. Así, al detectar su presencia inmediatamente, se puede detener la propagación.
Olivia Segura
Health Coach
Facebook: Olivia Segura HC

