Necesitamos amarnos más los del planeta Tierra

Consejos de una bisabuelita moderna /Por un México mejor

La hermosa chica dijo, muy triste: «Ante tanta agresividad en este enigmático planeta Tierra, y ante tanta confusión en la mayoría de los centros educativos, donde en lugar de enseñar la maravillosa historia de nuestro país, ética y civismo, les están enseñando que, como el cuerpo humano nos pertenece… podemos hacer de él… ¡lo que nos plazca, hasta elegir nuestro sexo!».

El recién llegado agregó: «¡Por eso mis padres me cambiaron de escuela! Gracias a Dios todavía existen lugares como este, donde ni padres ni maestros están de acuerdo con esa nueva forma de enseñanza».

El gracioso, haciendo su clásica cara, añadió: «Nuestros padres no están de acuerdo en comprarnos juguetes bélicos, ni celulares donde, cuando menos se espera, aparece la pornografía».

Y, fingiendo un desmayo… todos rieron a carcajadas.

El recién llegado agregó: «Aunque no lo crean, esta forma de enseñanza la tienen los comunistas, que, aprovechando la ignorancia del pueblo, cuando menos lo esperan, les invaden su país y hacen de ellos lo que quieren».

Otra chica agregó: «Desde que quitaron la historia en las escuelas, a nadie le interesa el verdadero valor de nuestra patria. Pues mi abuelita comentó en la familia que, en una reunión donde se encontraba un diputado federal de nuestro país, que estaba comentando lo mucho que amaba a México y a los mexicanos… ¡no supo responderle quién fue el primer presidente de nuestra República Mexicana!».

El recién llegado: «¡Lógico! A ellos no les conviene que sigamos amando a nuestra patria querida, ya que su interés es despojarnos de ella».

La hermosa chica dijo: «¿Qué les parece si, cuando vayamos a visitar a nuestros amigos de las colonias apartadas, hablamos de la importancia de nuestro maravilloso país y por qué los extranjeros siempre han querido adueñarse de él?».

Todos: «¡Fabulosa idea!».

El recién llegado preguntó: «¿Sabían que nuestro calendario azteca era el más exacto de todos los existentes a nivel mundial?».

Todos: «¡Claro!».

Otra chica agregó: «La sabiduría de nuestros indios era irreemplazable; solo basta observar: nuestras pirámides son fantásticas y construidas por nuestros matemáticos increíbles».

Todos: «¡Cierto! Ni las de Egipto se pueden comparar con ellas».

La hermosa chica agregó: «Yo les puedo asegurar que ni los grandes políticos actuales tienen la mínima idea de la verdadera historia de nuestra amada patria».

El recién llegado dijo: «Hagamos una campaña para que todos los padres de familia se unan y devuelvan la educación de años anteriores, y se eliminen las clases de educación sexual que solo han traído una gran degeneración en la juventud y el destrozo de nuestras familias, que eran la base de nuestro país unido y admirado a nivel internacional».

El gracioso dijo: «Antes nuestras familias eran famosas y las mujeres respetadas, pero ahora con esta educación errónea, andan con Clemente y otros veinte…».

Todos soltaron la carcajada. Solo la hermosa chica lo vio seriamente y le dijo: «¿En realidad estás cambiando?».

Para mis hermosos ángeles terrenales del “Grupo Canica”.

Cariñosamente,

su bisabuelita Ana I.