El “America’s Tall Ship” llega a la bahía

Este fin de semana, Puerto Vallarta se convierte en escenario de un acontecimiento histórico con la llegada del USCGC Eagle, el buque escuela de la Guardia Costera de los Estados Unidos, conocido como “America’s Tall Ship”. Esta es la primera vez que la icónica embarcación visita la ciudad, marcando un hito en la relación bilateral y en la vida marítima local.

El Eagle, una majestuosa nave de tres mástiles construida en 1936 y transferida a Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, es mucho más que una embarcación de entrenamiento: es un símbolo flotante de historia, diplomacia y cooperación internacional. Su legado se entrelaza con momentos claves del siglo XX, desde su construcción durante el régimen nazi —donde incluso fue inspeccionado por Adolf Hitler— hasta su presencia en eventos presidenciales bajo los mandatos de John F. Kennedy y Bill Clinton.

Bajo el mando de la capitana Jessica Rozzi, la embarcación transporta actualmente a 150 cadetes de la Academia de la Guardia Costera de EE.UU. en un intenso programa de formación que abarca desde maniobras de vela y navegación tradicional, hasta el desarrollo de habilidades como liderazgo, resiliencia y trabajo en equipo.

Pero su misión va más allá de lo académico. El Eagle funge también como embajador itinerante de buena voluntad. En esta visita a Puerto Vallarta, su tripulación se sumará a actividades comunitarias, como labores de mejora en un orfanato local y encuentros deportivos con miembros de la Marina mexicana, en un gesto de amistad y colaboración entre ambas naciones.

Como parte de su agenda pública, el velero estará abierto para visitas los días sábado 10 y domingo 11 de mayo, de 10:00 a 18:00 horas, con entrada completamente gratuita. Ciudadanos y turistas tendrán la oportunidad de recorrer sus cubiertas, interactuar con su tripulación y conocer de cerca la vida a bordo de uno de los barcos más representativos de la historia naval estadounidense.

La presencia del USCGC Eagle no solo engalana el paisaje marítimo de la bahía, sino que refuerza los lazos culturales, sociales y diplomáticos entre México y Estados Unidos, dejando una huella imborrable en la memoria colectiva de Puerto Vallarta.