Tenencia responsable de animales domésticos: un llamado a la conciencia

Fauna Silvestre en la bahía / Armando Rubio / Experto en fauna silvestre

En esta ocasión, hablaremos acerca de la tenencia responsable de animales domésticos y de compañía, y cómo, hoy en día, ser médico veterinario zootecnista representa un riesgo elevado que, incluso, puede costar la vida.

Como sabemos, la responsabilidad en la tenencia de animales domésticos y de compañía, en la mayoría de los casos, no se lleva de manera óptima. Los propietarios no atienden a sus animales de forma adecuada; es decir, no los llevan al médico veterinario cada cuatro o seis meses, ni cumplen con el protocolo anual de vacunación, desparasitación y chequeo general. La gran mayoría acude únicamente cuando el animal ya presenta un problema grave, que, lamentablemente, en muchos casos se encuentra en una fase muy avanzada.

La gente suele pensar que el médico veterinario es una especie de deidad, alguien con soluciones inmediatas para todo, cuando, en realidad, la irresponsabilidad recae en los propietarios. Al veterinario no le queda más que seguir los protocolos, realizar los estudios necesarios y comunicar el diagnóstico al propietario, quien, no siempre de buena gana, coopera pagando lo que se requiere. Esto genera un gasto, y aun así, muchos piensan que el médico veterinario debe trabajar gratis, por “amor a los animales”, especialmente cuando se trata de animales rescatados. Este es un problema que se vive en Puerto Vallarta, donde algunos rescatistas creen que los veterinarios deben donar su tiempo y conocimientos sin recibir remuneración alguna. Lo más grave es que, en la actualidad, algunos propietarios irresponsables han llegado a amenazar, intimidar y, en casos extremos, asesinar a médicos veterinarios. Sí, así como se lee: los han victimado, los han asesinado por un enojo cuyo único responsable es el propio dueño, por no brindar a su animal una atención temprana.

Lamentablemente, hoy en día, son varios los médicos veterinarios en toda la República Mexicana que han perdido la vida a manos de estos propietarios irresponsables de animales domésticos y de compañía.

Seamos conscientes, señores. La profesión de un médico veterinario es como cualquier otra: requiere preparación, dedicación y, por supuesto, debe ser remunerada. Los veterinarios no pueden regalar su trabajo, especialmente a personas inconscientes que creen saberlo todo y exigen precios más bajos solo por tratarse de animales.

Permítanme decirles algo: el médico veterinario tiene una doble función. Es, por un lado, como un médico o cirujano de humanos, pero, además, debe entender a un paciente que no puede hablar, que no puede decir “me duele aquí” o “me duele allá”. Los animales no pueden expresar lo que les sucede, lo que hace aún más complejo el trabajo del veterinario.

Hoy en día, los veterinarios enfrentan una situación muy difícil, ya que en redes sociales se difunden mensajes que los desprestigian, acusándolos de ser “malos profesionales” o de haber “matado” a un animal, cuando, en realidad, el responsable de esa muerte es el dueño, por no haber brindado los cuidados necesarios a tiempo.

Podría extenderme mucho más en este tema, pero me indigna profundamente que compañeros veterinarios estén perdiendo la vida o sean difamados en redes sociales porque alguien piensa que son “malos profesionales”. La realidad es otra. Seamos conscientes y responsables. La tenencia de un animal implica compromiso, atención y respeto hacia quienes dedican su vida a cuidar de ellos.