La cuesta de enero

3 mitos que la hacen más pesada

Mito 1: La cuesta de enero es inevitable.

Realidad: No es destino, es hábito. Nuestro cerebro tiende a “normalizar” los gastos altos después de un periodo festivo. Puedes suavizarla ajustando tus gastos, priorizando pagos. Usa un recordatorio visible (nota en la cartera o alarma semanal) para reforzar tu límite.

Mito 2: Pide prestado y después ves cómo lo pagas.

Realidad: Los créditos rápidos o informales pueden convertirse en una carga difícil de sostener. Mejor, busca consolidar o reestructurar tus deudas o extender plazo.

Mito 3: Todo está más caro en enero.

Realidad: Sí hay incrementos, pero el verdadero problema suele ser la falta de claridad en los gastos (punto ciego financiero).

Lleva un registro semanal, no mensual.

Las revisiones cortas funcionan mejor porque hacen que el proceso sea menos pesado.

Información de CONDUSEF